El USD/CLP marcó un mínimo del día en 912.50, donde encontró compradores que llevaron a paridad a máximos del 31 de marzo en 925.30. En estos momentos, el USD/CLP opera sobre 917.02, ganando un 0.43% en el día.
De acuerdo con información proporcionada por el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, las peticiones semanales de seguro por desempleo cayeron a 202.000, en la semana que concluyó el 28 de marzo. Esta cifra es menor a las 211.000 observadas en la semana previa y a las 212.000 estimadas por el consenso de analistas.
Por otro lado, el presidente de EE.UU., Donald Trump, enfatizó que intensificará su campaña militar contra Irán, indicando que habrá dos o tres semanas más de combates, descartando cualquier negociación en el corto plazo.
En este escenario, el Índice del Dólar (DXY) avanza un 0.39% en la jornada del miércoles, visitando máximos del 31 de marzo en 100.26, terminando con una racha de dos sesiones consecutivas en terreno negativo.
En otro frente, el precio del cobre cae un 0.69% diario, llegando a mínimos de dos jornadas en 5.5444$ por libra, hilando su segunda jornada consecutiva con pérdidas.
La agenda económica de Estados Unidos concentrará la atención de los operadores el día de mañana cuando se anuncien las nóminas no agrícolas, la tasa de desempleo y el PMI integrado de S&P Global.
El Peso chileno cotiza en zona de pérdidas, en tanto que el USD/CLP avanza un 0.43% el día de hoy, operando al momento de escribir sobre 917.02.
El USD/CLP estableció una resistencia de corto plazo en 939.40, dada por el máximo del 27 de marzo. Al sur, el soporte más cercano lo observamos en 885.38, punto pivote del 10 de marzo. El siguiente soporte clave se encuentra en 851.72, mínimo del 12 de febrero.
Gráfico diario del USD/CLP

El Dólar estadounidense (USD) es la moneda oficial de los Estados Unidos de América, y la moneda "de facto" de un número significativo de otros países donde se encuentra en circulación junto con los billetes locales. Según datos de 2022, es la divisa más negociada del mundo, con más del 88% de todas las operaciones mundiales de cambio de divisas, lo que equivale a una media de 6.6 billones de dólares en transacciones diarias. Tras la Segunda Guerra Mundial, el USD tomó el relevo de la libra esterlina como moneda de reserva mundial.
El factor individual más importante que influye en el valor del Dólar estadounidense es la política monetaria, que está determinada por la Reserva Federal (Fed). La Fed tiene dos mandatos: lograr la estabilidad de precios (controlar la inflación) y fomentar el pleno empleo. Su principal herramienta para lograr estos dos objetivos es ajustar las tasas de interés. Cuando los precios suben demasiado deprisa y la inflación supera el objetivo del 2% fijado por la Fed, ésta sube los tipos, lo que favorece la cotización del dólar. Cuando la Inflación cae por debajo del 2% o la tasa de desempleo es demasiado alta, la Fed puede bajar las tasas de interés, lo que pesa sobre el Dólar.
En situaciones extremas, la Reserva Federal también puede imprimir más dólares y promulgar la flexibilización cuantitativa (QE). La QE es el proceso mediante el cual la Fed aumenta sustancialmente el flujo de crédito en un sistema financiero atascado. Se trata de una medida de política no convencional que se utiliza cuando el crédito se ha agotado porque los bancos no se prestan entre sí (por miedo al impago de las contrapartes). Es el último recurso cuando es poco probable que una simple bajada de las tasas de interés logre el resultado necesario. Fue el arma elegida por la Fed para combatir la contracción del crédito que se produjo durante la Gran Crisis Financiera de 2008. Consiste en que la Fed imprima más dólares y los utilice para comprar bonos del gobierno estadounidense, principalmente de instituciones financieras. El QE suele conducir a un debilitamiento del Dólar estadounidense.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el proceso inverso por el que la Reserva Federal deja de comprar bonos a las instituciones financieras y no reinvierte el capital de los valores en cartera que vencen en nuevas compras. Suele ser positivo para el dólar estadounidense.