La Reserva Federal de Nueva York publicó su Encuesta de Expectativas del Consumidor para abril, que mostró que los hogares estadounidenses esperan que los precios suban a corto plazo. Para el horizonte a medio y largo plazo, las expectativas de inflación se mantuvieron sin cambios.
La encuesta mostró que se espera que la inflación sea del 3.6% en los próximos 12 meses, frente al 3.4% de marzo. Para un período de tres y cinco años, las expectativas se mantuvieron sin cambios en 3.1% y 3%, respectivamente.
La encuesta mostró que los hogares esperan precios más bajos de la gasolina, tras el repunte del 9.4% en marzo, vinculado al choque energético sufrido por la guerra en Irán. En cuanto a las finanzas personales, los estadounidenses tenían opiniones divididas
En abril, la encuesta de la Fed de Nueva York mostró que los hogares estaban inseguros sobre sus finanzas y esperaban que el crédito fuera más difícil de obtener que en marzo.
La encuesta reveló expectativas mixtas respecto a la contratación, las ganancias y los ingresos. Los encuestados anticipan que el desempleo aumentará en el próximo año.
La política monetaria de Estados Unidos está dirigida por la Reserva Federal (Fed). La Fed tiene dos mandatos: lograr la estabilidad de los precios y fomentar el pleno empleo. Su principal herramienta para lograr estos objetivos es ajustar los tipos de interés. Cuando los precios suben demasiado deprisa y la inflación supera el objetivo del 2% fijado por la Reserva Federal, ésta sube los tipos de interés, incrementando los costes de los préstamos en toda la economía. Esto se traduce en un fortalecimiento del Dólar estadounidense (USD), ya que hace de Estados Unidos un lugar más atractivo para que los inversores internacionales coloquen su dinero. Cuando la inflación cae por debajo del 2% o la tasa de desempleo es demasiado alta, la Reserva Federal puede bajar los tipos de interés para fomentar el endeudamiento, lo que pesa sobre el billete verde.
La Reserva Federal (Fed) celebra ocho reuniones al año, en las que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) evalúa la situación económica y toma decisiones de política monetaria. El FOMC está formado por doce funcionarios de la Reserva Federal: los siete miembros del Consejo de Gobernadores, el presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York y cuatro de los once presidentes de los bancos regionales de la Reserva, que ejercen sus cargos durante un año de forma rotatoria.
En situaciones extremas, la Reserva Federal puede recurrir a una política denominada Quantitative Easing (QE). El QE es el proceso por el cual la Fed aumenta sustancialmente el flujo de crédito en un sistema financiero atascado. Es una medida de política no estándar utilizada durante las crisis o cuando la inflación es extremadamente baja. Fue el arma elegida por la Fed durante la Gran Crisis Financiera de 2008. Consiste en que la Fed imprima más dólares y los utilice para comprar bonos de alta calidad de instituciones financieras. El QE suele debilitar al Dólar estadounidense.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el proceso inverso a la QE, por el que la Reserva Federal deja de comprar bonos a instituciones financieras y no reinvierte el capital de los bonos que tiene en cartera que vencen, para comprar nuevos bonos. Suele ser positivo para el valor del Dólar estadounidense.