El precio del Oro en euros registra pérdidas por tercer día consecutivo y se encamina a cerrar su tercera semana seguida de descensos.
Este viernes, la onza de Oro en euros ha caído desde un máximo diario en 3.602€ a un mínimo no visto desde el pasado 5 de agosto en 3.543€. Al momento de escribir, el XAU/EUR cotiza sobre 3.549€, perdiendo un 1.31% en el día.
De un año a esta parte, la subida del precio del Oro en euros se ha reducido a un leve 3.87%.
El precio del Oro se está debilitando en todos los frentes, no solo contra el Euro. Frente al Dólar, medido por el XAU/USD, el metal amarillo ha caído este viernes por debajo de los 4.000$, alcanzando un mínimo de 3.965€ por primera vez desde el 17 de julio.
La fuerte subida del precio del petróleo, cuyo barril de Brent ha tocado en la madrugada asiática máximos de seis meses, ha empujado al Oro a la baja. El crudo ha aumentado tras conocerse que los hutíes de Yemen habían vuelto a atacar las instalaciones petroleras de Arabia Saudita, además de centros militares y de aviación.
Sumado a este panorama, los datos del PIB de la Eurozona y Alemania publicados hoy han resultado mejores de lo esperado. La economía germana ha crecido a un ritmo del 1.3% anual en la lectura preliminar del tercer trimestre, registrando su mayor subida en tres años. Por su parte, el Producto Interior Bruto de la zona euro ha aumentado un 1.3% en el mismo período, superando el 1.1% esperado por el mercado.
El Oro ha desempeñado un papel fundamental en la historia de la humanidad, ya que se ha utilizado ampliamente como depósito de valor y medio de intercambio. En la actualidad, aparte de su brillo y su uso para joyería, el metal precioso se considera un activo refugio, lo que significa que se considera una buena inversión en tiempos turbulentos. El Oro también se considera una cobertura contra la inflación y la depreciación de las divisas, ya que no depende de ningún emisor o gobierno concreto.
Los bancos centrales son los mayores tenedores de Oro. En su objetivo de respaldar sus divisas en tiempos turbulentos, los bancos centrales tienden a diversificar sus reservas y a comprar Oro para mejorar la percepción de fortaleza de la economía y de la divisa. Unas reservas de Oro elevadas pueden ser una fuente de confianza para la solvencia de un país. Los bancos centrales añadieron 1.136 toneladas de Oro por valor de unos 70.000 millones de dólares a sus reservas en 2022, según datos del Consejo Mundial del Oro. Se trata de la mayor compra anual desde que existen registros. Los bancos centrales de economías emergentes como China, India y Turquía están aumentando rápidamente sus reservas de Oro.
El Oro tiene una correlación inversa con el Dólar estadounidense y los bonos del Tesoro de EE.UU., que son los principales activos de reserva y refugio. Cuando el Dólar se deprecia, el precio del Oro tiende a subir, lo que permite a los inversores y a los bancos centrales diversificar sus activos en tiempos turbulentos. El Oro también está inversamente correlacionado con los activos de riesgo. Un repunte en el mercado bursátil tiende a debilitar el precio del Oro, mientras que las ventas masivas en los mercados de mayor riesgo tienden a favorecer al metal precioso.
El precio del Oro puede moverse debido a una amplia gama de factores. La inestabilidad geopolítica o el temor a una recesión profunda pueden hacer que el precio del Oro suba rápidamente debido a su condición de activo refugio. Como activo sin rendimiento, el precio del Oro tiende a subir cuando bajan los tipos de interés, mientras que el encarecimiento del dinero suele lastrar al metal amarillo. Aun así, la mayoría de los movimientos dependen de cómo se comporte el Dólar estadounidense (USD), ya que el activo se cotiza en dólares (XAU/USD). Un Dólar fuerte tiende a mantener controlado el precio del Oro, mientras que un Dólar más débil probablemente empuje al alza los precios del Oro.