Philip Lane, miembro del Banco Central Europeo (BCE), dijo a una audiencia en Londres el miércoles que la propagación del shock de Irán podría estar más contenida que en 2022, pero más fuerte y rápida que los promedios históricos.
El aumento en las expectativas de precios de venta sugiere que las presiones en los costes de insumos se reflejarán en precios de salida más altos en los próximos meses.
Los indicadores basados en empresas y noticias sugieren que el shock energético actual se está desarrollando en un entorno menos favorable para la demanda.
La propagación del shock de Irán podría estar más contenida que en 2022, pero más fuerte y rápida que los promedios históricos.
Un sobrepaso de tamaño medio pero no demasiado persistente podría justificar un ajuste medido.
Ante un sobrepaso mayor y más persistente, la respuesta debe ser apropiadamente enérgica o persistente.
Los canales de destrucción de la demanda limitan el ajuste requerido en la postura monetaria, la expansión fiscal hace lo contrario.
La respuesta óptima podría ser menor para una interrupción exógena de la oferta que para un shock de demanda."
El Banco Central Europeo (BCE), con sede en Frankfurt (Alemania), es el banco de reserva de la zona euro. El BCE fija los tipos de interés y gestiona la política monetaria de la región.
El principal mandato del BCE es mantener la estabilidad de los precios, lo que significa mantener la inflación en torno al 2%. Su principal herramienta para lograrlo es subir o bajar los tipos de interés. Unos tipos de interés relativamente altos suelen traducirse en un Euro más fuerte, y viceversa.
El Consejo de Gobierno del BCE adopta las decisiones de política monetaria en reuniones que se celebran ocho veces al año. Las decisiones las adoptan los directores de los bancos nacionales de la zona del euro y seis miembros permanentes, entre ellos la presidenta del BCE, Christine Lagarde.
En situaciones extremas, el Banco Central Europeo puede poner en marcha una herramienta política denominada Quantitative Easing (relajación cuantitativa). El QE es el proceso por el cual el BCE imprime Euros y los utiliza para comprar activos (normalmente bonos del Estado o de empresas) a bancos y otras instituciones financieras. El resultado suele ser un Euro más débil..
El QE es un último recurso cuando es improbable que una simple bajada de los tipos de interés logre el objetivo de estabilidad de precios. El BCE lo utilizó durante la Gran Crisis Financiera de 2009-11, en 2015 cuando la inflación se mantuvo obstinadamente baja, así como durante la pandemia de coronavirus.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el reverso del QE. Se lleva a cabo después del QE, cuando la recuperación económica está en marcha y la inflación empieza a aumentar. Mientras que en el QE el Banco Central Europeo (BCE) compra bonos del Estado y de empresas a las instituciones financieras para proporcionarles liquidez, en el QT el BCE deja de comprar más bonos y deja de reinvertir el principal que vence de los bonos que ya posee. Suele ser positivo (o alcista) para el Euro.