La amenaza del presidente Trump de aumentar los aranceles a los países europeos por Groenlandia subraya la persistente incertidumbre en torno a la política comercial de EE.UU., reavivando las preocupaciones sobre un conflicto más amplio entre EE.UU. y la UE. Si bien el dólar se ha mantenido hasta ahora, un gran déficit por cuenta corriente de EE.UU. deja a la moneda vulnerable a una debilidad significativa si las entradas de capital se desaceleran en medio de la escalada de tensiones comerciales, señala Thu Lan Nguyen, jefa de investigación de divisas y materias primas de Commerzbank.
"El presidente de EE.UU., Trump, ha amenazado ahora con aumentar los aranceles a los países europeos que enviaron soldados a Groenlandia si no se llega a un acuerdo para junio sobre la compra de Groenlandia por parte de EE.UU. Esto no solo amenaza con reavivar la disputa comercial entre EE.UU. y la UE, sino que también muestra una vez más que simplemente no hay certeza respecto a los aranceles bajo esta administración de EE.UU. En otras palabras: Cualquiera que pensara que el tema de los aranceles podría ser archivado tras la conclusión de todos los 'acuerdos' comerciales se está equivocando."
"El único 'rayo de esperanza' para el dólar estadounidense es que Trump continúe recurriendo a los aranceles como su 'arma de elección' y que sus consecuencias económicas hasta ahora han sido limitadas. Esto se debe, sin duda, a que el aumento efectivo de los aranceles fue menor de lo esperado. Sin embargo, la afortunada coincidencia del auge de la inversión en IA también jugó un papel. Esta experiencia podría beneficiar al dólar. Incluso podría ser que el mercado esté apostando a que la economía europea sufrirá más por una escalada del conflicto comercial, lo que sería negativo para el euro."
"No debemos olvidar que EE.UU. tiene un enorme déficit por cuenta corriente que debe ser financiado por importaciones de capital. Si los inversores ven el estatus del dólar como la moneda de reserva mundial en riesgo y temen una devaluación significativa de la moneda estadounidense como resultado, estas importaciones de capital podrían secarse. En el peor de los casos, podría incluso haber una fuga de capital. La economía de EE.UU. se vería obligada a corregir su balanza por cuenta corriente, lo que iría acompañado de una mayor debilidad significativa del dólar."