El USD/MXN ha comenzado la jornada con ganancias alrededor de un máximo diario de 17.37, pero el debilitamiento del Dólar en las últimas horas ha provocado un descenso hacia 17.25, nuevo mínimo del día. Al momento de escribir, el Dólar cotiza frente al Peso mexicano sobre 17.28, perdiendo un 0.31% intradía.
El Índice del Dólar estadounidense (DXY) ha perdido todo el terreno ganado en el día tras conocerse que EE.UU. e Irán retomaban las negociaciones. El billete verde, que había alcanzado un techo de cinco semanas y media en 99.41 al comienzo del lunes, ha caído hacia 98.98 antes de la sesión americana.
El sentimiento del mercado mejoró después de que un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán confirmara que las conversaciones con Washington continúan. Según funcionarios iraníes, ambos países están revisando una propuesta de paz reciente, mientras que las discusiones técnicas entre Irán y Omán se centran en restaurar el tránsito seguro a través del Estrecho de Ormuz.
A la espera de más novedades sobre estas negociaciones, el Peso mexicano se fortalece frente al Dólar impulsado también por el renovado acuerdo comercial que México y la Unión Europea firmarán esta semana. El pacto podría incluir una exención de aranceles para el sector agroalimentario. El gobierno mexicano ha señalado que con el acuerdo la exportaciones a la UE podrían dispararse en un 50% para el año 2030.
Por otra parte, el economista jefe de JP Morgan para México, Gabriel Lozano, señaló en una entrevista ofrecida a El Economista, que el Producto Interior Bruto (PIB) del país podría ser este año inferior al 1%, y con riesgo a la baja.
Aunque el USD/MXN mantiene su tendencia bajista a largo y medio plazo, en el corto plazo sigue inclinado al alza. De volver a subir, la resistencia inicial espera en el máximo de la semana pasada probado el viernes en 17.40, y más arriba en la media móvil de 100 días en el gráfico diario en 17.51.
En dirección sur, un quiebre del mínimo de hoy en 17.25, que coincide con la media móvil de 100 días en el gráfico de una hora, abriría las puertas a probar el suelo de mayo alcanzado la pasada semana en 17.16. Más abajo espera el mínimo de abril en 17.12, y el nivel más bajo de 2026 y de los últimos dos años en 17.08.
El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.