El USD/MXN registró un máximo del día en 17.3064, atrayendo vendedores que arrastraron la paridad a mínimos del 15 de mayo en 17.2443. En estos momentos, el precio del Dólar estadounidense se negocia en 17.2680, perdiendo un 0.42% en el día
El Secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, mencionó el día de hoy que las negociaciones con Irán “aún están en proceso”, concentrándose en la reapertura del Estrecho de Ormuz y su libre tránsito. A la par, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, señaló que las conversaciones con Teherán “están avanzando bien”, aunque advirtió que “habrá un acuerdo para todos o, ningún acuerdo en absoluto”.
Ante estas noticias, el Índice del Dólar (DXY) pierde un 0.34% en el día, visitando mínimos del 15 de mayo en 98.92$, terminando con una racha de dos sesiones consecutivas al alza.
Por otro lado, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEG) anunció que la Balanza Comercial de México presentó un superávit de 4.52 mil millones de dólares correspondientes a abril, observando 72.041 mil millones de dólares en exportaciones totales frente a los 67.521 mil millones de dólares en importaciones. Este resultado representa su segundo superávit consecutivo, aunque es menor a los a 5.932 mil millones alcanzados en marzo.
La agenda económica de Estados Unidos concentrará la atención de los operadores el jueves 28 de mayo cuando se de a conocer el Índice de precios de gastos de consumo personal de abril. El consenso del mercado espera que se sitúe en un 3.3%, ligeramente superior al 3.2% observado en el periodo anterior.
Ante este escenario, el Peso mexicano opera en zona de ganancias, en tanto que el USD/MXN pierde un 0.44% en el día, negociándose actualmente sobre 17.2680.
El USD/MXN formó una resistencia en 18.1651, máximo del 31 de marzo. La siguiente resistencia clave está en 18.5302, punto pivote del 24 de noviembre en convergencia con el retroceso al 23.6% de Fibonacci. Al sur, el soporte más cercano se encuentra en 17.0865, mínimo del 18 de febrero.
Gráfico diario del USD/MXN

El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.