El USD/CLP registró un máximo diario en 893.14, atrayendo vendedores agresivos que llevaron la paridad a mínimos del 28 de abril en 887.13. En estos momentos, el USD/CLP opera en 888.62, perdiendo un 0.25% diario.
Con base en información publicada por el Buró de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, las nóminas no agrícolas aumentaron en 115.000 en abril, mejorando las 62.000 previstas por el consenso. Sin embargo, esta cifra se sitúa por debajo de las 185.000 observadas en el periodo anterior.
A la par, la tasa de desempleo en EE.UU. se mantuvo estable en 4.3% durante abril, cumpliendo así, con las previsiones del mercado.
Por otro lado, el Mando Central estadounidense declaró que las fuerzas militares atacaron instalaciones iraníes. En este sentido, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que, si Teherán no firma un acuerdo en el corto plazo, “los derribará mucho más fuerte y de manera más violenta”.
Ante estas noticias, el Índice del Dólar (DXY) se desliza un 0.42% en el día, consolidándose dentro del rango del 7 de mayo en 97.87. En otro frente, el precio del cobre sube un 2.73% en la última jornada de la semana, alcanzando máximos del 30 de enero en 6.3317$ por libra.
A la par, el Instituto Nacional de Estadísticas de Chile dio a conocer que el índice de precios al consumo de Chile se incrementó un 1.3% mensual en abril, situándose por debajo del 1.5% previsto por el mercado, aunque es mayor al 1% observado en el mes previo.
En este contexto, el Peso chileno cotiza en zona de ganancias, en tanto que el USD/CLP cae un 0.25% en la jornada del viernes, cotizando actualmente en 888.62.
El USD/CLP estableció una resistencia de corto plazo en 939.40, dada por el máximo del 27 de marzo. Al sur, el soporte más cercano lo observamos en 873.67, punto pivote del 17 de abril. El siguiente soporte importante se encuentra en 851.21, mínimo del 9 de febrero.
Gráfico diario del USD/CLP

El Dólar estadounidense (USD) es la moneda oficial de los Estados Unidos de América, y la moneda "de facto" de un número significativo de otros países donde se encuentra en circulación junto con los billetes locales. Según datos de 2022, es la divisa más negociada del mundo, con más del 88% de todas las operaciones mundiales de cambio de divisas, lo que equivale a una media de 6.6 billones de dólares en transacciones diarias. Tras la Segunda Guerra Mundial, el USD tomó el relevo de la libra esterlina como moneda de reserva mundial.
El factor individual más importante que influye en el valor del Dólar estadounidense es la política monetaria, que está determinada por la Reserva Federal (Fed). La Fed tiene dos mandatos: lograr la estabilidad de precios (controlar la inflación) y fomentar el pleno empleo. Su principal herramienta para lograr estos dos objetivos es ajustar las tasas de interés. Cuando los precios suben demasiado deprisa y la inflación supera el objetivo del 2% fijado por la Fed, ésta sube los tipos, lo que favorece la cotización del dólar. Cuando la Inflación cae por debajo del 2% o la tasa de desempleo es demasiado alta, la Fed puede bajar las tasas de interés, lo que pesa sobre el Dólar.
En situaciones extremas, la Reserva Federal también puede imprimir más dólares y promulgar la flexibilización cuantitativa (QE). La QE es el proceso mediante el cual la Fed aumenta sustancialmente el flujo de crédito en un sistema financiero atascado. Se trata de una medida de política no convencional que se utiliza cuando el crédito se ha agotado porque los bancos no se prestan entre sí (por miedo al impago de las contrapartes). Es el último recurso cuando es poco probable que una simple bajada de las tasas de interés logre el resultado necesario. Fue el arma elegida por la Fed para combatir la contracción del crédito que se produjo durante la Gran Crisis Financiera de 2008. Consiste en que la Fed imprima más dólares y los utilice para comprar bonos del gobierno estadounidense, principalmente de instituciones financieras. El QE suele conducir a un debilitamiento del Dólar estadounidense.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el proceso inverso por el que la Reserva Federal deja de comprar bonos a las instituciones financieras y no reinvierte el capital de los valores en cartera que vencen en nuevas compras. Suele ser positivo para el dólar estadounidense.