Tras caer inicialmente a un mínimo de dos días en 17.13, el USD/MXN se ha apreciado y ha subido a 17.22 este miércoles. El par cotiza al momento de escribir sobre 17.20, ganando un 0.13% en lo que llevamos de jornada.
El Peso mexicano, que ayer ganó tracción tras conocerse que la inflación anual de México se había acelerado tanto a nivel general como subyacente, se deprecia hoy frente a un Dólar respaldado por la posibilidad de un retraso en los recortes de tasas de interés de la Fed hasta el mes de julio.
La herramienta FedWatch de CME Group muestra un 65.7% de opciones de ver un primer recorte de tipos de la Reserva Federal en julio, reduciéndolas en junio al 46.1% y en abril a un nimio 16.2%. Respaldando esta perspectiva de retraso en los recortes de tasas fueron las declaraciones realizadas a finales de la sesión americana de ayer por Susan Collins y Thomas Barkin. La presidenta de la Fed de Boston señaló que es muy probable que se mantengan las tasas actuales durante algún tiempo, mientras que el máximo dirigente de la Fed de Richmond señaló que la política monetaria está actualmente bien posicionada para los riesgos.
México ha publicado hoy su cuenta corriente del cuarto trimestre de 2025, mostrando un superávit de 7,702 millones de dólares frente a los 2,325 millones del tercer trimestre. A pesar de la mejora, la cifra ha decepcionado los 11,520 millones esperados por el consenso del mercado.
El informe de balanza de pagos publicado hoy por el Banco de México también ha mostrado que en 2025 la cuenta corriente registró un déficit de 8,200 millones de dólares. Según el comunicado, durante 2025 el panorama del comercio global se deterioró ante los cambios en la política comercial de Estados Unidos y las respuestas de algunos de sus socios comerciales, así como por diversos conflictos geopolíticos.
Mientras la tendencia bajista general persiste en el USD/MXN, el Índice de Fuerza Relativa (RSI) de 14 días se sitúa por encima de la zona de 50 en el gráfico de una y cuatro horas, sugiriendo un extensión al alza del actual repunte en las próximas horas.
La resistencia inicial espera en 17.30, el nivel más alto de las últimas dos semanas. Por encima, la siguiente barrera a superar está en el máximo de febrero en 17.57, y más arriba en la zona de 18.00/18.05, donde está el techo de 2026.
A la baja, el soporte principal espera en el suelo de 20 meses alcanzado el pasado miércoles en 17.08. Un quiebre por debajo de este nivel podría encontrar un colchón en la zona psicológica de 17.00 para dirigirse posteriormente a los mínimos de mayo de 2024 en 16.90.
El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.