El S&P 500 retrocede hasta los 6,882 puntos presionado por el sector tecnológico y dudas sobre la rentabilidad de la IA
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El S&P 500 finalizó la jornada del 4 de febrero de 2026 en los 6,882.72 puntos, lo que representó un retroceso de 35.09 puntos o una caída del 0.51% respecto al cierre anterior. El índice inició la sesión en los 6,924.50 puntos y, durante el transcurso del día, alcanzó un precio máximo de 6,936.09 puntos. No obstante, la presión vendedora llevó al selectivo a marcar un mínimo intradía de 6,838.80 puntos.
¿Qué causó la caída del S&P 500? La Tecnología Pesó más que el Optimismo Industrial
El retroceso de ayer tuvo como principal detonante la presión vendedora concentrada en las grandes tecnológicas. Los inversores comenzaron a mostrar signos de fatiga ante las elevadas valoraciones de las empresas de inteligencia artificial. La irrupción de nuevas herramientas de productividad impulsadas por IA —como las desarrolladas por la startup Anthropic— avivó el temor a una posible disrupción en los modelos de negocio del sector del software establecido, lo que arrastró a gigantes como Nvidia y Microsoft.
Aunque los resultados de las «Big Tech» mantienen solidez, el foco de preocupación se centró ayer en el fuerte incremento del gasto de capital dirigido a infraestructura de IA. Un ejemplo claro fue la indicación por parte de la dirección de Alphabet de un aumento significativo de inversiones previsto para 2026, lo que llevó a los operadores a cuestionar la rentabilidad a corto plazo de estos desembolsos y lastró los índices en la recta final de la sesión.
Frente a la incertidumbre en el sector de crecimiento, el capital se reorientó hacia segmentos más tradicionales y defensivos, como energía y salud. A ello se sumó el dato del informe ADP de empleo privado, que mostró un enfriamiento en la creación de puestos de trabajo, reforzando la narrativa de desaceleración económica y generando dudas sobre los próximos movimientos de la Reserva Federal en materia de tipos de interés.
El contexto general se vio además influido por el ruido político característico de un año electoral de mitad de mandato. Las propuestas sobre nuevos aranceles y la incertidumbre en torno al relevo en la presidencia de la Fed han incorporado una prima de riesgo adicional, lo que ha limitado el apetito por activos riesgosos y ha incentivado la toma de beneficios tras los máximos históricos alcanzados recientemente.
¿Cuál será la tendencia futura del S&P 500? Foco en la rentabilidad real de la inteligencia artificial y el rumbo de la política de la Reserva Federal.
Para los próximos meses, el S&P 500 se enfrenta a un escenario de "aterrizaje suave" pero con una volatilidad estructural más alta. Tras los máximos alcanzados recientemente cerca de los 7,000 puntos, la tendencia principal seguirá siendo alcista, aunque el ritmo de ascenso se moderará significativamente en comparación con el año anterior.
El motor fundamental continuará siendo la Inteligencia Artificial, pero con un cambio de enfoque crítico. Los inversores ya no premiarán únicamente la infraestructura (semiconductores), sino la monetización real. Aquellas empresas que demuestren un impacto positivo directo en sus márgenes de beneficio gracias a la IA liderarán la próxima etapa, mientras que las valoraciones puramente especulativas sufrirán correcciones.
En el ámbito macroeconómico, la trayectoria de la Reserva Federal será el pivote central. Con la inflación estabilizándose pero un mercado laboral que muestra señales de enfriamiento, el mercado espera que la Fed mantenga una política de recortes graduales de tipos de interés. Si los tipos bajan sin que la economía entre en recesión, el entorno será ideal para que el capital fluya hacia sectores que han estado rezagados aliviando la excesiva dependencia del índice en las "Siete Magníficas".
Desde una perspectiva técnica, es probable que veamos una consolidación saludable en el rango de los 6,700 - 7,100 puntos. Un factor de riesgo a vigilar será la incertidumbre política y los posibles conflictos comerciales, que podrían generar episodios de toma de beneficios.
Aunque la tendencia de fondo del S&P 500 sigue siendo constructiva a largo plazo, el corto plazo está marcado por la volatilidad técnica. La capacidad del índice para mantenerse por encima del soporte de los 6,840 puntos resultará determinante para evitar una corrección más profunda hacia la zona de los 6,700 puntos.
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El contenido se ha elaborado con asistencia de IA y ha sido revisado y editado.
*Las opiniones expresadas en este artículo son únicamente del autor. Los lectores no deben tomar este artículo como base para ninguna decisión de inversión. Antes de tomar cualquier decisión de inversión, debe buscar el asesoramiento de un asesor financiero independiente para garantizar que comprende los riesgos.





