Cerebras (CBRS) debutó en el Nasdaq el jueves con una gran actuación inicial, abriendo a 350 dólares tras vender acciones en su oferta pública inicial a 185 dólares cada una y superando de inmediato una capitalización de mercado de 100.000 millones de dólares.
Las acciones de CBRS superaron posteriormente los 385 dólares, para luego moderarse durante la sesión de la tarde hasta situarse en torno a los 310 dólares, dejando a la compañía valorada en cerca de 95.000 millones de dólares una vez que se desvaneció el impulso inicial.
Cerebras vendió 30 millones de acciones el miércoles por la noche y recaudó 5.550 millones de dólares con su salida a bolsa. Esto la convirtió en la mayor OPV tecnológica estadounidense desde que Uber Technologies (UBER) salió a bolsa en 2019. Los bancos que gestionan la operación pueden adquirir otros 4,5 millones de acciones si ejercen su opción completa. Esto elevaría la recaudación total a unos 6.380 millones de dólares.
El debut también se produjo tras un periodo de debilidad para las OPV tecnológicas que comenzó después de la caída del mercado en 2022, cuando la inflación se disparó y los inversores públicos se volvieron mucho más cautelosos con las caras empresas de crecimiento.
El gasto en inteligencia artificial ha impulsado al alza gran parte del sector de los chips este año, y los inversores siguen buscando empresas vinculadas a centros de datos, entrenamiento de modelos e inferencia.
Intel (INTC), Advanced Micro Devices (AMD) y Micron Technology (MU) han experimentado un crecimiento superior al 100% en 2026.
El ETF de semiconductores VanEck (SMH) también ha repuntado un 58% este año, lo que demuestra la gran difusión que ha alcanzado este sector.
El aumento en el número de agentes de inteligencia artificial (IA) explica la alta demanda de chips. Estos últimos requieren menos intervención humana para realizar ciertas operaciones, lo que conlleva una mayor necesidad de capacidad de procesamiento.
Nvidia se ha beneficiado enormemente de ello, ya que sus GPU impulsan numerosas aplicaciones relacionadas con la IA. También supone un avance positivo para las CPU convencionales, puesto que los centros de datos requieren diversos componentes de hardware para proporcionar los servicios necesarios.
Esta salida a bolsa convierte a Cerebras en la mayor empresa centrada exclusivamente en inteligencia artificial que cotiza en bolsa. Además, marca el regreso de Wall Street al sector tecnológico tras varios meses sin cotizaciones de este tipo.
Es posible que la compañía cotice en bolsa antes que otras empresas de IA, incluida SpaceX, que salió a bolsa tras asociarse con xAI en febrero. OpenAI y Anthropic también podrían cotizar este año si los inversores siguen comprando empresas de IA.
Desde el punto de vista fundamental, el negocio de Cerebras tuvo un buen desempeño incluso antes de salir a bolsa. Por ejemplo, las ventas de la compañía se dispararon un 76%, hasta alcanzar los 510 millones de dólares.
Como resultado, la empresa reportó una ganancia neta de 88 millones de dólares a pesar de haber registrado una pérdida de 481,6 millones de dólares durante el ejercicio fiscal anterior. Este cambio en el desempeño de Cerebras brindará un panorama más favorable para la salida a bolsa.
La principal competencia en hardware proviene de Nvidia (NVDA), que actualmente ostenta el estatus de la empresa más valiosa a nivel mundial. Cerebras argumenta que sus sistemas podrían superar a las GPU de Nvidia tanto en velocidad como en costo, dado que su arquitectura es diferente.
Utilizan chips Wafer-Scale Engine, que no son GPU de Nvidia. Es importante mencionar que dicho chip Wafer-Scale Engine constituye el núcleo de su arquitectura.
En otras palabras, al vender el sistema CS-3, Cerebras apunta a las plataformas DGX B200 y Blackwell de Nvidia. Por lo tanto, lo fundamental aquí es que la capacidad de procesamiento principal no depende de Nvidia.
Dicho de otro modo, sus sistemas no utilizan las GPU de Nvidia ni CUDA como su principal fuente de procesamiento. Esto se debe a que CUDA es una tecnología propietaria desarrollada por Nvidia, por lo que Cerebras no puede aprovecharla en sus productos.
Sin embargo, es posible que cada cliente en particular diseñe su arquitectura de IA incorporando algunos componentes de la GPU de Nvidia o tecnología de IA en su sistema. Específicamente, podrían entrenar algún modelo de IA en los sistemas de Nvidia y realizar inferencias en los de Cerebras.
Además, pueden usar software basado en CUDA y adaptarlo a sus soluciones. En resumen, aunque el producto principal no incorpora GPU de Nvidia ni CUDA, los clientes pueden integrarlos de alguna manera en su flujo de trabajo.
El proceso de salida a bolsa no fue nada fácil. En primer lugar, la empresa anunció su oferta pública inicial (OPI) en septiembre de 2024. Sin embargo, aproximadamente un año después, Cerebras canceló sus planes de OPI debido al riesgo de problemas de concentración de clientes asociados con G42, una empresa de IA de los Emiratos Árabes Unidos liderada por Microsoft.
Posteriormente, en abril, Cerebras presentó una nueva solicitud de salida a bolsa con cifras actualizadas. Según su documentación, G42 generó solo el 24% de los ingresos el año pasado, mientras que en 2024 había aportado el 85%. Por otro lado, una universidad afiliada al gobierno de los Emiratos Árabes Unidos contribuyó hasta con el 62%.
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