El precio del Oro en euros registra pérdidas tras la importante recuperación del miércoles, que le llevó a subir desde un mínimo de ocho semanas en 3.840€ a un máximo diario de 3.913€ y a cerrar la jornada con una ganancia diaria del 1.22% en 3.909€.
Este jueves, la onza de Oro en euros subió en la sesión asiática a un máximo de dos días en 3.929€, pero al inicio de la sesión europea cayó a un mínimo del día en 3.889€. Al momento de escribir, el XAU/EUR cotiza sobre 3.897,45€, perdiendo un 0.30% en lo que llevamos de jornada.
De un año a esta parte, el precio del Oro en euros ha subido un 33.73%.
La agencia de noticias iraní ISNA ha reconocido que Irán está estudiando una propuesta realizada por Estados Unidos, pero la falta de acuerdo concreto en los últimos días sigue pesando sobre el Oro a pesar de la subida registrada ayer tras el retroceso de los rendimientos de los bonos estadounidenses.
El Oro no ha conseguido impulsarse ni ante los decepcionantes datos del PMI de la Eurozona. El PMI de servicios se ha desplomado en la lectura preliminar de mayo a 46.4 puntos desde los 47.6 de abril, su nivel más bajo en 63 meses, decepcionando además los 47.7 puntos esperados. El PMI manufacturero se ha mantenido en territorio de expansión, pero se ha moderado a 51.4 desde 52.2, situándose por debajo de los 51.9 previstos.
La Eurozona también ha publicado hoy sus precios de producción en la construcción para el mes de marzo, mostrando una subida del 0.8% tras caer un 0.8% en febrero. A nivel interanual, el indicador ha descendido un 1.2%, moderando el descenso del 3% visto el mes previo.
El Oro ha desempeñado un papel fundamental en la historia de la humanidad, ya que se ha utilizado ampliamente como depósito de valor y medio de intercambio. En la actualidad, aparte de su brillo y su uso para joyería, el metal precioso se considera un activo refugio, lo que significa que se considera una buena inversión en tiempos turbulentos. El Oro también se considera una cobertura contra la inflación y la depreciación de las divisas, ya que no depende de ningún emisor o gobierno concreto.
Los bancos centrales son los mayores tenedores de Oro. En su objetivo de respaldar sus divisas en tiempos turbulentos, los bancos centrales tienden a diversificar sus reservas y a comprar Oro para mejorar la percepción de fortaleza de la economía y de la divisa. Unas reservas de Oro elevadas pueden ser una fuente de confianza para la solvencia de un país. Los bancos centrales añadieron 1.136 toneladas de Oro por valor de unos 70.000 millones de dólares a sus reservas en 2022, según datos del Consejo Mundial del Oro. Se trata de la mayor compra anual desde que existen registros. Los bancos centrales de economías emergentes como China, India y Turquía están aumentando rápidamente sus reservas de Oro.
El Oro tiene una correlación inversa con el Dólar estadounidense y los bonos del Tesoro de EE.UU., que son los principales activos de reserva y refugio. Cuando el Dólar se deprecia, el precio del Oro tiende a subir, lo que permite a los inversores y a los bancos centrales diversificar sus activos en tiempos turbulentos. El Oro también está inversamente correlacionado con los activos de riesgo. Un repunte en el mercado bursátil tiende a debilitar el precio del Oro, mientras que las ventas masivas en los mercados de mayor riesgo tienden a favorecer al metal precioso.
El precio del Oro puede moverse debido a una amplia gama de factores. La inestabilidad geopolítica o el temor a una recesión profunda pueden hacer que el precio del Oro suba rápidamente debido a su condición de activo refugio. Como activo sin rendimiento, el precio del Oro tiende a subir cuando bajan los tipos de interés, mientras que el encarecimiento del dinero suele lastrar al metal amarillo. Aun así, la mayoría de los movimientos dependen de cómo se comporte el Dólar estadounidense (USD), ya que el activo se cotiza en dólares (XAU/USD). Un Dólar fuerte tiende a mantener controlado el precio del Oro, mientras que un Dólar más débil probablemente empuje al alza los precios del Oro.