Tras alcanzar ayer su nivel más alto en once meses en 18.60, el USD/MXN retrocede este jueves desde un máximo diario en 18.58 a un mínimo de 18.43. Al momento de escribir, el Dólar cotiza frente al Peso mexicano sobre 18.43, perdiendo un 0.31% en el día.
Los rendimientos de los bonos estadounidenses están cayendo hoy a mínimos de varias semanas, provocando un retroceso del Dólar e impulsando a divisas como el Peso mexicano. Medido por su índice DXY, el USD se ha desplomado hoy de un máximo diario en 102.57 a un suelo de ocho días en 101.88.
El Dólar ha retrocedido a pesar del incremento del índice de precios de producción (IPP) de EE.UU. publicados hoy. La inflación del IPP ha subido al 6.3% anual en septiembre, superando el 5.6% de agosto y el 5.3% esperado, y alcanzando su nivel más alto desde diciembre de 2022.
El USD también ha ignorado las buenas cifras de las ventas minoristas de EE.UU. y del Empire manufacturero de Nueva York. Este último indicador se ha disparado a 25.5 puntos en octubre desde los 7.6 de septiembre, superando los 10.3 puntos esperados y registrando su máxima puntuación desde diciembre de 2021. Por su parte, las ventas minoristas subieron un 0.8% mensual en septiembre, superando el 0.3% estimado.
El Índice de Fuerza Relativa (RSI) de 14 días se mantiene algo sobrecomprado en el gráfico diario, pero en el de una hora ha cruzado por debajo del nivel neutro de 50, apuntando la posibilidad de más caídas para el USD/MXN en las próximas horas.
De seguir retrocediendo, el primer soporte se encuentra en 18.21, mínimo de la semana probado el martes. Por debajo de la región psicológica de 18.00, el mínimo de octubre en 17.91 ejercerá de contención.
Al alza, una ruptura clara del máximo de 11 meses alcanzado ayer en 18.60 podría llevar al USD/MXN hasta la zona de 18.77, donde está el techo de noviembre de 2025. Más arriba, el par encontrará una barrera importante en 18.86, nivel más alto de septiembre de 2025.
El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.