El GBP/JPY cerró la sesión del martes sin cambios en 215.17, ya que los compradores se mostraron reacios a poner a prueba la media móvil simple (SMA) de 50 días en 215.43, vista como el primer nivel de resistencia en su camino para volver a probar el máximo anual situado alrededor de 219.61.
La acción del precio sugiere que el GBP/JPY enfrenta una resistencia clave que podría limitar el avance, lo que podría abrir la puerta a una cotización lateral. Una confirmación adicional de esto es el Índice de Fuerza Relativa (RSI): el RSI se mantuvo plano exactamente en el nivel neutral de 50, una indicación de que ni compradores ni vendedores están plenamente comprometidos a empujar el cruce por encima o por debajo de los niveles conocidos.
Al alza, la primera resistencia clave es la SMA de 50 días, seguida por la marca de 216.00. Una ruptura de esta última expondrá la cifra de 216.50, seguida por la marca psicológica de 217.00
A la baja, el primer soporte del GBP/JPY sería el hito de 215.00, seguido por la SMA de 100 días en 214.53. Por debajo de esto, se encuentra la SMA de 200 días en 217.05 antes del mínimo del 7 de agosto del día (LOD) en 211.47.

El Yen japonés (JPY) es una de las divisas más negociadas del mundo. Su valor viene determinado en líneas generales por la marcha de la economía japonesa, pero más concretamente por la política del Banco de Japón, el diferencial entre los rendimientos de los bonos japoneses y estadounidenses o el sentimiento de riesgo entre los operadores, entre otros factores.
Uno de los mandatos del Banco de Japón es el control de divisas, por lo que sus movimientos son clave para el Yen. El BoJ ha intervenido directamente en los mercados de divisas en ocasiones, generalmente para bajar el valor del Yen, aunque se abstiene de hacerlo a menudo debido a las preocupaciones políticas de sus principales socios comerciales. La actual política monetaria ultralaxa del BoJ, basada en estímulos masivos a la economía, ha provocado la depreciación del Yen frente a sus principales pares monetarios. Este proceso se ha exacerbado más recientemente debido a una creciente divergencia de políticas entre el Banco de Japón y otros bancos centrales principales, que han optado por aumentar bruscamente los tipos de interés para luchar contra niveles de inflación de décadas.
La postura del Banco de Japón de mantener una política monetaria ultralaxa ha provocado un aumento de la divergencia política con otros bancos centrales, en particular con la Reserva Federal estadounidense. Esto favorece la ampliación del diferencial entre los bonos estadounidenses y japoneses a 10 años, lo que favorece al Dólar frente al Yen.
El Yen japonés suele considerarse una inversión de refugio seguro. Esto significa que en tiempos de tensión en los mercados, los inversores son más propensos a poner su dinero en la moneda japonesa debido a su supuesta fiabilidad y estabilidad. En épocas turbulentas, es probable que el Yen se revalorice frente a otras divisas en las que se considera más arriesgado invertir.