El Banco de la Reserva de Australia (RBA) mantuvo unánimemente las tasas en el 4.35% en agosto, pero los principales pronosticadores económicos ofrecen distintas interpretaciones sobre lo que viene a continuación:
- MUFG destaca graves riesgos externos. El repunte de los precios del petróleo Brent, impulsado por la presión de EE.UU. sobre Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz, podría desencadenar un shock inflacionista global. Aunque el RBA ha ganado tiempo gracias a unos datos internos más débiles de empleo y vivienda, MUFG advierte que unos costes energéticos persistentes podrían obligar a una subida de tasas ya en septiembre. Los mercados ya han empezado a valorar una subida completa para el próximo marzo.
- NAB se centra en el sutil cambio de tono del RBA, señalando referencias a una brecha de producción menor y a unas condiciones financieras "algo restrictivas". NAB interpreta esto como que el RBA cree que la economía doméstica se ha enfriado lo suficiente. En consecuencia, NAB espera un crecimiento trimestral del PIB estable (0.3%–0.4%) con las tasas sin cambios hasta 2026, seguido de un primer recorte de tasas alrededor de mediados de 2027.
- Westpac califica la decisión como una "pausa de línea dura". Los datos más débiles de inflación y del mercado laboral obligaron a la Junta a rebajar su sesgo explícito de endurecimiento. Aunque el escenario base de Westpac es una pausa prolongada hasta mediados del próximo año, advierte que la posible transmisión impulsada por la energía deja la puerta abierta a otra subida de tasas más adelante en el año si se materializan los riesgos al alza.
Descargo de responsabilidad: Sólo con fines informativos. Rentabilidades pasadas no son indicativas de resultados futuros.