El USD/MXN ha comenzado la jornada subiendo a un máximo de 15 días en la sesión asiática en 17.43, pero poco después ha comenzado a ceder terreno, cayendo al mediodía europeo a un mínimo diario de 17.31. En estos instantes, el par cotiza sobre 17.33, perdiendo un 0.43% en el día.
La rentabilidad de los bonos estadounidenses a 30 años alcanzó ayer el 5.20%, el nivel más alto desde 2007, justo antes de la gran crisis financiera de 2008. La subida de los rendimientos fortaleció al Dólar en todos los frentes. Este miércoles, la rentabilidad de los bonos se han moderado, situándose alrededor del 4.63% a 10 años desde el 4.68% de ayer y al 5.16% a 30 años, lo que ha generado un retroceso del Dólar frente a gran parte de sus rivales. Esto se produce en el contexto del actual estancamiento entre Estados Unidos e Irán, y las nuevas amenazas del presidente Trump de reanudar la guerra contra la República Islámica.
Los operadores del USD/MXN seguirán muy pendientes de los bonos y de Oriente Medio en las próximas horas, pero el foco principal estará en la publicación de las Minutas de la Reserva Federal de Estados Unidos, que darán pistas sobre la división de la Fed en la reunión de mayo, la última que presidió Jerome Powell. De las Minutas también podría extraerse información sobre la postura de los miembros del Comité en la reunión de junio ante las apuestas cada vez más crecientes de una posible subida de tasas de interés o de mantenerlas altas por más tiempo.
En México, hoy se ha publicado el Indicador Mensual Oportuno de la Actividad Manufacturera, que ha mostrado un aumento del 1.3% anual en abril. Mañana jueves, el calendario económico mexicano ofrecerá el dato de ventas minoristas de marzo, esperándose un aumento del 0.5% mensual tras la caída del 0.9% de febrero. Más tarde en el día, llegará el turno de las Minutas de Banxico, que detallarán la decisión de recortar las tasas de interés en 25 puntos básicos el pasado 7 de mayo, y la decisión de pausar la flexibilización monetaria.
El USD/MXN mantiene su tendencia bajista a largo y medio plazo, en el corto plazo sigue inclinado al alza. De volver a subir, la resistencia inicial espera en el máximo de la semana pasada probado el viernes en 17.40, y más arriba en la media móvil de 100 días en el gráfico diario en 17.50.
En dirección sur, un quiebre del mínimo de ayer en 17.25 abriría las puertas a probar el suelo de mayo alcanzado la pasada semana en 17.16. Más abajo espera el mínimo de abril en 17.12, y el nivel más bajo de 2026 y de los últimos dos años en 17.08.
El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.