HSBC Asset Management observa que 2026 ha traído fuertes oscilaciones en las expectativas de tasas para el Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo, con los mercados pasando de recortes a subidas a medida que aumentan los riesgos de inflación vinculada al petróleo. A pesar de esto, la volatilidad en bonos, divisas y acciones sigue siendo baja y el rendimiento general de los activos es resistente, lo que subraya el papel creciente de los factores fiscales, industriales y geopolíticos en la configuración del régimen macroeconómico.
"Si las tasas son tan volátiles, ¿por qué los mercados financieros en general están tan tranquilos? Las expectativas sobre los bancos centrales están cambiando bruscamente en 2026, pero el rendimiento general de las clases de activos ha sido resistente. Y esa desconexión puede señalar algo importante sobre el régimen macroeconómico."
"Primero, las subidas de política están de vuelta sobre la mesa. Unas pocas subidas del Banco de Inglaterra (BoE) o del Banco Central Europeo (BCE) siempre parecieron poco probables. Pero los responsables de la política en ambos lados del Atlántico están hablando con mayor dureza y preocupándose por los efectos de segunda ronda del shock de las materias primas."
"Segundo, la volatilidad de las tasas a corto plazo se siente inusualmente alta. Las expectativas del mercado comenzaron el año valorando dos recortes para el BoE, pero ahora son dos subidas. Las previsiones de política han oscilado junto con los precios spot del petróleo."
"En un mundo radicalmente incierto y afectado por shocks de oferta, esa inestabilidad no debería sorprendernos. Es un entorno donde la orientación futura se ha vuelto menos efectiva."
"El punto más profundo es este: el coste del capital no se trata solo de las tasas de política. Las políticas fiscales e industriales, y la geopolítica, están guiando ahora el régimen macroeconómico."
(Este artículo fue creado con la ayuda de una herramienta de Inteligencia Artificial y revisado por un editor.)