USD/CNH continúa su racha de pérdidas que comenzó el 30 de abril, alcanzó un mínimo de 39 meses en 6.7815 y ahora cotiza alrededor de 6.7850 durante las horas asiáticas del jueves. Los operadores adoptaron una postura cautelosa mientras comenzaba la cumbre de alto riesgo entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping en Pekín.
El presidente Xi abrió la reunión enfatizando que el éxito de ambas naciones representa oportunidades mutuas y que una relación estable es esencial para la seguridad global. Trump, a su vez, expresó optimismo, afirmando que creía que la relación sería "mejor que nunca".
Mientras las dos mayores economías del mundo buscan estabilizar sus lazos, se informa que están considerando un marco de "Junta de Comercio" para reducir aranceles sobre aproximadamente 30.000 millones de dólares en bienes no sensibles. También se espera que las discusiones aborden una serie de temas críticos, incluyendo la guerra en Irán, los desequilibrios comerciales, la inteligencia artificial y el estatus de Taiwán.
La cumbre entre Estados Unidos y China, que se retrasó durante semanas debido a las tensiones en torno al conflicto en Oriente Medio, está siendo monitoreada de cerca por los mercados globales en busca de señales de un avance diplomático. Se espera que Trump inste a Pekín a aprovechar su influencia con Teherán para ayudar a reabrir el Estrecho de Ormuz, aunque públicamente ha restado importancia al conflicto en Irán como foco principal de las conversaciones.
En términos generales, "trade war" es una guerra comercial, un conflicto económico entre dos o más países debido al extremo proteccionismo de una de las partes. Implica la creación de barreras comerciales, como aranceles, que resultan en contrabarreras, aumentando los costos de importación y, por ende, el coste de la vida.
Un conflicto económico entre Estados Unidos (EE.UU.) y China comenzó a principios de 2018, cuando el presidente Donald Trump estableció barreras comerciales contra China, alegando prácticas comerciales desleales y robo de propiedad intelectual por parte del gigante asiático. China tomó medidas de represalia, imponiendo aranceles a múltiples productos estadounidenses, como automóviles y soja. Las tensiones escalaron hasta que los dos países firmaron el acuerdo comercial Fase Uno entre EE.UU. y China en enero de 2020. El acuerdo requería reformas estructurales y otros cambios en el régimen económico y comercial de China y pretendía restaurar la estabilidad y la confianza entre las dos naciones. La pandemia de Coronavirus desvió la atención del conflicto. Sin embargo, vale la pena mencionar que el presidente Joe Biden, quien asumió el cargo después de Trump, mantuvo los aranceles y hasta añadió algunos gravámenes adicionales.
El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca como el 47º presidente de EE.UU. ha desatado una nueva ola de tensiones entre los dos países. Durante la campaña electoral de 2024, Trump se comprometió a imponer aranceles del 60% a China una vez que regresara al cargo, lo que hizo el 20 de enero de 2025. Se espera que la guerra comercial entre EE.UU. y China se reanude donde se dejó, con políticas de represalia que afectan el panorama económico global en medio de interrupciones en las cadenas de suministro globales, lo que resulta en una reducción del gasto, particularmente en inversión, y alimentando directamente la inflación del índice de precios al consumidor.