La principal autoridad europea en materia de competencia ha tomado medidas para arrebatarle a Google su férreo control sobre los datos de búsqueda en línea, ordenando a la compañía que comparta la información que recopila con otros motores de búsqueda y servicios de inteligencia artificial de la competencia.
La Comisión Europea presentó el plan el jueves , enviando a Google una serie de conclusiones preliminares en virtud de la Ley de Mercados Digitales.
Según la propuesta, Google tendría que permitir que otros motores de búsqueda accedan a los datos que recopila sobre clasificaciones, consultas de usuarios, clics y visitas a páginas.
La empresa tendría que ofrecer este acceso en condiciones justas, razonables y uniformes para todos.
Según el informe oficial de la Comisión, el objetivo es dar a los servicios de la competencia una oportunidad real de mejorar y, con el tiempo, desafiar el dominio de Google en el mercado de las búsquedas.
Teresa Ribera, quien funge comodent Ejecutiva para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, explicó el razonamiento detrás de esta decisión.
“Los datos son un elemento clave para las búsquedas en línea y para el desarrollo de nuevos servicios, incluida la inteligencia artificial. El acceso a estos datos no debe restringirse de forma que perjudique la competencia. En mercados dinámicos, pequeños cambios pueden tener un gran impacto rápidamente. No permitiremos prácticas que pongan en riesgo el cierre de mercados o limiten las opciones”, afirmó.
La propuesta, publicada el 16 de abril de 2026, abarca seis áreas: quiénes reúnen los requisitos para recibir los datos, incluyendo si los chatbots de IA que realizan funciones de búsqueda ; qué datos se comparten; cómo y con qué frecuencia se entregan; medidas para proteger la privacidad de los datos personales; cómo funcionaría la fijación de precios; y reglas para gestionar el acceso.
La decisión de incluir chatbots con inteligencia artificial es una clara señal de que Bruselas considera estas herramientas como competidoras directas de los motores de búsqueda tradicionales.
Google ha dedicado décadas a acumular una enorme cantidad de datos sobre el comportamiento de los usuarios que ningún rival ha podido igualar. Ese compendio de información se encuentra ahora en el centro de una importante batalla legal.
Google fue acusada formalmente en marzo de 2025 de infringir la Ley de Mercados Digitales. Desde entonces, la compañía ha rechazado enérgicamente las últimas propuestas.
Clare Kelly, asesora legal sénior de competencia de Google, afirmó que la empresa impugnaría las medidas, calificándolas de extralimitación que va mucho más allá de lo que la ley pretendía exigir.
“Cientos de millones de europeos confían en Google para sus búsquedas más delicadas, incluidas preguntas privadas sobre su salud, familia y finanzas, y la propuesta de la Comisión nos obligaría a entregar estos datos a terceros, con protecciones de privacidad peligrosamente ineficaces”, dijo Kelly.
La empresa también acusó a sus rivales de ejercer presión sobre la investigación para obtener sus datos, y advirtió que las medidas de protección de la privacidad propuestas no serían suficientes.
Las conclusiones publicadas el jueves representan aproximadamente la mitad del proceso formal que la Comisión inició el 27 de enero de 2026.
Este proceso está diseñado para detallar con precisión cómo una empresa debe cumplir con sus obligaciones legales, en lugar de recurrir directamente a una sanción. Aun así, lo que está en juego es importante.
Si Google no cumple con los requisitos finales que se establezcan, podría enfrentarse a multas de hasta el diez por ciento de los ingresos globales totales de Alphabet durante un año, una cifra que podría superar los 35.000 millones de dólares.
Henna Virkkunen,dent ejecutiva de Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, afirmó en el informe oficial que este impulso se produce en un "momento crucial de creciente interconexión con los servicios de IA"
El periodo de consulta pública se abre el viernes 17 de abril de 2026, y quienes deseen expresar su opinión tienen hasta el 1 de mayo para hacerlo. La Comisión tiene previsto emitir una resolución final y vinculante antes del 27 de julio de 2026.
Este caso se considera una prueba para determinar si Europa puede realmente obligar a una empresa tecnológica global a abrir sus activos mejor protegidos.
Si tiene éxito, el resultado podría servir de modelo sobre cómo los gobiernos de otros países deciden gestionar las enormes ventajas en materia de datos que poseen las grandes empresas de inteligencia artificial e internet.
La fecha límite de julio demostrará si las normas favorecen a quienes poseen vastas cantidades de datos o a quienes tienen ideas nuevas pero carecen de datos propios.
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