El precio del Oro en euros registra pérdidas en la apertura semanal tras dos días previos de ganancias que llegaron a su punto más alto el viernes, cuando alcanzó un máximo semanal en 3.935€.
Este lunes, la onza de Oro en euros ha caído de un máximo diario en 3.901€ a un mínimo de dos días en 3.831€. Al momento de escribir, el XAU/EUR cotiza sobre 3.833,88€, perdiendo un importante 1.54$ en lo que llevamos de jornada.
De un año a esta parte, el precio del Oro en euros ha subido un 32.27%.
La agencia de noticias iraní Tasnim ha confirmado este lunes que el equipo negociador de Irán ha frenado las negociaciones con Estados Unidos a través de mediadores en protesta por los ataques israelíes a Líbano y Gaza. La noticia ha provocado un descenso del Oro y una subida del Dólar como refugio seguro. El petróleo también está repuntando mientras las acciones las bolsas europeas cotizan en rojo antes del cierre.
En la Eurozona, los datos del PMI manufacturero ofrecieron resultados mixtos, por lo que el Euro no cobró un mayor impulso tras la publicación, aunque ahora gana tracción como reacción a la situación geopolítica en Oriente Medio. El indicador alemán cayó a 50.1 puntos en mayo desde los 51.4 de abril, alcanzando un mínimo de cuatro meses, pero mejorando los 49.9 previstos por el mercado. El sector manufacturero de la zona euro bajó a 51.6 desde los 52.2 anteriores, pero mejoró los 51.4 previos, manteniéndose en expansión. También en la Eurozona, la tasa de desempleo de abril se situó en el 6.3%, por encima del 6.2% estimado por el mercado.
El Oro ha desempeñado un papel fundamental en la historia de la humanidad, ya que se ha utilizado ampliamente como depósito de valor y medio de intercambio. En la actualidad, aparte de su brillo y su uso para joyería, el metal precioso se considera un activo refugio, lo que significa que se considera una buena inversión en tiempos turbulentos. El Oro también se considera una cobertura contra la inflación y la depreciación de las divisas, ya que no depende de ningún emisor o gobierno concreto.
Los bancos centrales son los mayores tenedores de Oro. En su objetivo de respaldar sus divisas en tiempos turbulentos, los bancos centrales tienden a diversificar sus reservas y a comprar Oro para mejorar la percepción de fortaleza de la economía y de la divisa. Unas reservas de Oro elevadas pueden ser una fuente de confianza para la solvencia de un país. Los bancos centrales añadieron 1.136 toneladas de Oro por valor de unos 70.000 millones de dólares a sus reservas en 2022, según datos del Consejo Mundial del Oro. Se trata de la mayor compra anual desde que existen registros. Los bancos centrales de economías emergentes como China, India y Turquía están aumentando rápidamente sus reservas de Oro.
El Oro tiene una correlación inversa con el Dólar estadounidense y los bonos del Tesoro de EE.UU., que son los principales activos de reserva y refugio. Cuando el Dólar se deprecia, el precio del Oro tiende a subir, lo que permite a los inversores y a los bancos centrales diversificar sus activos en tiempos turbulentos. El Oro también está inversamente correlacionado con los activos de riesgo. Un repunte en el mercado bursátil tiende a debilitar el precio del Oro, mientras que las ventas masivas en los mercados de mayor riesgo tienden a favorecer al metal precioso.
El precio del Oro puede moverse debido a una amplia gama de factores. La inestabilidad geopolítica o el temor a una recesión profunda pueden hacer que el precio del Oro suba rápidamente debido a su condición de activo refugio. Como activo sin rendimiento, el precio del Oro tiende a subir cuando bajan los tipos de interés, mientras que el encarecimiento del dinero suele lastrar al metal amarillo. Aun así, la mayoría de los movimientos dependen de cómo se comporte el Dólar estadounidense (USD), ya que el activo se cotiza en dólares (XAU/USD). Un Dólar fuerte tiende a mantener controlado el precio del Oro, mientras que un Dólar más débil probablemente empuje al alza los precios del Oro.