El precio del Oro en euros registra pérdidas superiores al 1% por tercera jornada consecutiva, después de cerrar ayer miércoles en 3.833€, cayendo un 1.09% diario.
Este jueves, la onza de Oro en euros ha extendido su retroceso desde un máximo del día en 3.841€ a un mínimo de nueve semanas no visto desde el 24 de marzo en 3.767€. Al momento de escribir, el XAU/EUR cotiza sobre 3.786,76€, perdiendo un 1.21% en lo que llevamos de jornada.
De un año a esta parte, el precio del Oro en euros ha subido un 29.71%.
El ejército estadounidense derribó cuatro drones iraníes mientras que la República Islámica atacó bases aéreas estadounidenses en Kuwait. Este es el segundo enfrentamiento militar de la semana. Los mercados reaccionaron negativamente, con el petróleo, el Oro y las criptomonedas bajo presión. El Dólar estadounidense y el crudo subieron. Además, el Tesoro de Estados Unidos sancionó a la nueva Autoridad de Ormuz de Irán, el organismo creado por Teherán para recaudar tasas de los barcos que transitan por el estrecho.
Por otra parte, los datos de sentimiento de la Eurozona han tendido a una mejora en mayo, respaldando al Euro frente al Oro. La confianza del consumidor mejoró 1.6 puntos en mayo, situándose en -19 desde los -20.6 de abril, en línea con las expectativas del mercado. Por otra parte, el Indicador de Sentimiento Económico (ESI) también mejoró, subiendo a 93.5 puntos frente a los 93.2 previos (revisados desde 93.0), superando además las previsiones del os expertos, que preveían un retroceso a 92.8.
El Oro ha desempeñado un papel fundamental en la historia de la humanidad, ya que se ha utilizado ampliamente como depósito de valor y medio de intercambio. En la actualidad, aparte de su brillo y su uso para joyería, el metal precioso se considera un activo refugio, lo que significa que se considera una buena inversión en tiempos turbulentos. El Oro también se considera una cobertura contra la inflación y la depreciación de las divisas, ya que no depende de ningún emisor o gobierno concreto.
Los bancos centrales son los mayores tenedores de Oro. En su objetivo de respaldar sus divisas en tiempos turbulentos, los bancos centrales tienden a diversificar sus reservas y a comprar Oro para mejorar la percepción de fortaleza de la economía y de la divisa. Unas reservas de Oro elevadas pueden ser una fuente de confianza para la solvencia de un país. Los bancos centrales añadieron 1.136 toneladas de Oro por valor de unos 70.000 millones de dólares a sus reservas en 2022, según datos del Consejo Mundial del Oro. Se trata de la mayor compra anual desde que existen registros. Los bancos centrales de economías emergentes como China, India y Turquía están aumentando rápidamente sus reservas de Oro.
El Oro tiene una correlación inversa con el Dólar estadounidense y los bonos del Tesoro de EE.UU., que son los principales activos de reserva y refugio. Cuando el Dólar se deprecia, el precio del Oro tiende a subir, lo que permite a los inversores y a los bancos centrales diversificar sus activos en tiempos turbulentos. El Oro también está inversamente correlacionado con los activos de riesgo. Un repunte en el mercado bursátil tiende a debilitar el precio del Oro, mientras que las ventas masivas en los mercados de mayor riesgo tienden a favorecer al metal precioso.
El precio del Oro puede moverse debido a una amplia gama de factores. La inestabilidad geopolítica o el temor a una recesión profunda pueden hacer que el precio del Oro suba rápidamente debido a su condición de activo refugio. Como activo sin rendimiento, el precio del Oro tiende a subir cuando bajan los tipos de interés, mientras que el encarecimiento del dinero suele lastrar al metal amarillo. Aun así, la mayoría de los movimientos dependen de cómo se comporte el Dólar estadounidense (USD), ya que el activo se cotiza en dólares (XAU/USD). Un Dólar fuerte tiende a mantener controlado el precio del Oro, mientras que un Dólar más débil probablemente empuje al alza los precios del Oro.