El Euro (EUR) prácticamente no registra cambios frente al Dólar estadounidense (USD) el martes, tras devolver las ganancias anteriores, después de la publicación de los datos de la balanza comercial alemana. El Dólar estadounidense sigue débil antes del informe de inflación del viernes, lo que mantiene al par EUR/USD estable por encima de 1.1600, con la parte superior del rango de cotización de la semana pasada, en la zona de 1.1640, a poca distancia.
Los datos de la balanza comercial alemana publicados a primera hora del martes mostraron un superávit de 21.3 mil millones de EUR en julio, superando las expectativas de una ampliación más moderada hasta los 16 mil millones de EUR, desde el superávit de 15.4 mil millones de EUR registrado en junio. Sin embargo, las exportaciones alemanas cayeron un 0.8% en julio, por debajo del consenso del mercado del 0%, aunque un descenso más pronunciado de las importaciones, que cayeron un 5.7%, revirtiendo en gran medida el aumento del 4.5% de junio, compensó la caída de las exportaciones.
Las cifras de la Eurozona publicadas el lunes fueron mixtas, con un descenso inesperado de la producción industrial alemana que compensó el impacto de una revisión al alza del Producto Interior Bruto del segundo trimestre. Estas cifras no alteran la opinión de que el Banco Central Europeo subirá las tasas de interés en un cuarto de punto en su reunión de política monetaria de esta semana.
Por otro lado, las tensiones geopolíticas están actuando como un obstáculo para las subidas del Euro esta semana. Irán amenazó el lunes con atacar infraestructuras energéticas en los países del Golfo, incluidos centros estadounidenses de petróleo y gas, en caso de nuevos ataques contra sus activos.
Estos comentarios alejan aún más las esperanzas de una rápida resolución del conflicto, mientras el Estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que se transportaba alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo crudo antes de la guerra, permanece cerrado. En este contexto, los precios del petróleo han seguido subiendo, con el petróleo crudo Brent cotizando por encima de los 96$ por barril, lo que supone una pesada carga para el crecimiento económico de la Eurozona.
En EE.UU., las últimas nóminas no agrícolas estadounidenses (NFP) proporcionaron cierto apoyo al Dólar estadounidense, pero según OCBC, "por sí solas no son suficientes para impulsar un tramo alcista sostenido". Los datos de empleo "refuerzan la resiliencia de la economía estadounidense y deberían mantener vivo el riesgo de un endurecimiento de la Fed, lo que a su vez podría limitar la caída del USD", aunque los expertos de OCBC observan que los mercados "necesitarán pruebas de una inflación más firme antes de valorar una subida en septiembre con mayor convicción."
En este contexto, consideran que "la atención se desplaza, por tanto, al IPC de esta semana, donde una sorpresa al alza podría proporcionar el catalizador para una renovada fortaleza del USD, mientras que una lectura más débil probablemente mantendría la evolución de los precios en ambas direcciones."