El Dólar estadounidense (USD) se desplomó casi 200 pips frente al Yen japonés (JPY) en la sesión europea temprana del viernes, probablemente debido a otra intervención de las autoridades japonesas. El par retrocedió hasta los mínimos de la sesión en 155.50 desde la zona de 157.30 en cuestión de minutos sin una razón fundamental que justifique el movimiento.
El billete verde había recortado algunas de las pérdidas del jueves en la sesión asiática del viernes, pero los inversores estaban nerviosos ante la posibilidad de una nueva intervención, ya que un alto funcionario japonés advirtió sobre nuevas acciones, mientras el país se dirige hacia las vacaciones de la Semana Dorada de Japón.
El par había caído un 2.4% el día anterior, debido a una supuesta intervención del Ministerio de Finanzas japonés, tras superar el nivel de 160.00, considerado una línea en la arena para Tokio.
Japón no informa sobre las intervenciones, pero la ministra de Finanzas japonesa, Satsuki Katayama, afirmó el jueves que las autoridades se estaban acercando a tomar medidas decisivas en el mercado de divisas para frenar la volatilidad no deseada del Yen.
El Yen japonés (JPY) es una de las divisas más negociadas del mundo. Su valor viene determinado en líneas generales por la marcha de la economía japonesa, pero más concretamente por la política del Banco de Japón, el diferencial entre los rendimientos de los bonos japoneses y estadounidenses o el sentimiento de riesgo entre los operadores, entre otros factores.
Uno de los mandatos del Banco de Japón es el control de divisas, por lo que sus movimientos son clave para el Yen. El BoJ ha intervenido directamente en los mercados de divisas en ocasiones, generalmente para bajar el valor del Yen, aunque se abstiene de hacerlo a menudo debido a las preocupaciones políticas de sus principales socios comerciales. La actual política monetaria ultralaxa del BoJ, basada en estímulos masivos a la economía, ha provocado la depreciación del Yen frente a sus principales pares monetarios. Este proceso se ha exacerbado más recientemente debido a una creciente divergencia de políticas entre el Banco de Japón y otros bancos centrales principales, que han optado por aumentar bruscamente los tipos de interés para luchar contra niveles de inflación de décadas.
La postura del Banco de Japón de mantener una política monetaria ultralaxa ha provocado un aumento de la divergencia política con otros bancos centrales, en particular con la Reserva Federal estadounidense. Esto favorece la ampliación del diferencial entre los bonos estadounidenses y japoneses a 10 años, lo que favorece al Dólar frente al Yen.
El Yen japonés suele considerarse una inversión de refugio seguro. Esto significa que en tiempos de tensión en los mercados, los inversores son más propensos a poner su dinero en la moneda japonesa debido a su supuesta fiabilidad y estabilidad. En épocas turbulentas, es probable que el Yen se revalorice frente a otras divisas en las que se considera más arriesgado invertir.