El cruce EUR/GBP se mantiene plano alrededor de 0.8665 durante las primeras horas de negociación europeas del miércoles. Los operadores adoptan una postura de espera ante las decisiones clave sobre las tasas de interés tanto del Banco Central Europeo (BCE) como del Banco de Inglaterra (BoE) que se anunciarán el jueves.
Se espera que el BCE mantenga sus tasas de interés oficiales sin cambios en su próxima reunión de política monetaria del jueves debido a la alta incertidumbre. No obstante, la inflación en aumento, impulsada por la volatilidad de los precios de la energía derivada de la guerra en Irán, ha elevado la expectativa de una subida de tasas en junio.
Los analistas de Goldman Sachs prevén que el BCE realice dos subidas de tasas de 25 puntos básicos (pbs) en los próximos meses. La primera en junio y la siguiente en septiembre, para llevar la tasa de depósito de nuevo al 2.50%. Los operadores buscarán más pistas sobre las perspectivas de las tasas en la conferencia de prensa de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, tras la reunión.
En el frente del Reino Unido, se espera que el Banco de Inglaterra (BoE) mantenga las tasas de interés sin cambios en el 3.75% en su próxima decisión del jueves, mientras los responsables de la política monetaria se toman tiempo para evaluar los riesgos derivados de la crisis energética.
El gobernador del BoE, Andrew Bailey, declaró en la última reunión que, dado el débil mercado laboral del Reino Unido y la falta de poder de fijación de precios de las empresas, no había necesidad inmediata de cambiar la política. Sin embargo, un economista del Reino Unido en JPMorgan señaló que las sólidas lecturas de la actividad empresarial y la expansión del Producto Interior Bruto (PIB) en febrero subrayan los riesgos inflacionarios. "Esperamos que el BoE cree espacio para una posible subida a corto plazo, con los datos entrantes determinando si y cuándo actuará", dijo.
El Banco Central Europeo (BCE), con sede en Frankfurt (Alemania), es el banco de reserva de la zona euro. El BCE fija los tipos de interés y gestiona la política monetaria de la región.
El principal mandato del BCE es mantener la estabilidad de los precios, lo que significa mantener la inflación en torno al 2%. Su principal herramienta para lograrlo es subir o bajar los tipos de interés. Unos tipos de interés relativamente altos suelen traducirse en un Euro más fuerte, y viceversa.
El Consejo de Gobierno del BCE adopta las decisiones de política monetaria en reuniones que se celebran ocho veces al año. Las decisiones las adoptan los directores de los bancos nacionales de la zona del euro y seis miembros permanentes, entre ellos la presidenta del BCE, Christine Lagarde.
En situaciones extremas, el Banco Central Europeo puede poner en marcha una herramienta política denominada Quantitative Easing (relajación cuantitativa). El QE es el proceso por el cual el BCE imprime Euros y los utiliza para comprar activos (normalmente bonos del Estado o de empresas) a bancos y otras instituciones financieras. El resultado suele ser un Euro más débil..
El QE es un último recurso cuando es improbable que una simple bajada de los tipos de interés logre el objetivo de estabilidad de precios. El BCE lo utilizó durante la Gran Crisis Financiera de 2009-11, en 2015 cuando la inflación se mantuvo obstinadamente baja, así como durante la pandemia de coronavirus.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el reverso del QE. Se lleva a cabo después del QE, cuando la recuperación económica está en marcha y la inflación empieza a aumentar. Mientras que en el QE el Banco Central Europeo (BCE) compra bonos del Estado y de empresas a las instituciones financieras para proporcionarles liquidez, en el QT el BCE deja de comprar más bonos y deja de reinvertir el principal que vence de los bonos que ya posee. Suele ser positivo (o alcista) para el Euro.