El USD/MXN se estabiliza este miércoles tras dos días previos cerrando con pérdidas diarias. El par se ha movido hoy entre un máximo diario de 17.81 y un mínimo de dos días de 17.69. Al momento de escribir, el Dólar cotiza frente al Peso mexicano sobre 17.74, plano en el día.
El Índice del Dólar estadounidense (DXY) registra ganancias por segundo día consecutivo, aunque esto no ha servido para que el USD avance frente a un Peso mexicano sostenido por el tono restrictivo de Banxico.
Los operadores del USD/MXN se muestran cautelosos en un contexto de mercado dominado por las dudas sobre las posibles conversaciones entre EE.UU. e Irán. Aunque se ha conocido que Estados Unidos ha enviado una propuesta de 15 puntos al régimen iraní, que supuestamente habría llegado con la mediación de Pakistán, Teherán ha respondido que tanto las conversaciones como una posible tregua no son viables en las condiciones actuales.
A la espera de novedades sobre el conflicto en Oriente Medio, el foco gira a Banxico, cuyo esperado enfoque restrictivo en la reunión de mañana jueves está respaldando al Peso mexicano en las últimas jornadas tras conocerse el lunes que la inflación de la primera mitad de marzo había subido al 4.63% anual desde el 4.02% previo. Se espera que el banco central de México mantenga sin cambios en el 7% por segunda reunión consecutiva.
En caso de inclinarse a la baja, el primer soporte aparece en 17.60, suelo de la pasada semana, antes de dirigirse hacia el mínimo de marzo en 17.22.
Al alza, el USD/MXN necesitaría una ruptura clara de la zona de 18.00 para poder avanzar hacia la resistencia 18.35, máximo de diciembre de 2025.
El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.