El AUD/JPY se dispara a última hora de la sesión norteamericana, subiendo más de 0.83% a medida que el Yen japonés se debilita, ya que la PM Takaichi expresó una resistencia más fuerte a un mayor endurecimiento por parte del Banco de Japón, liderado por el Gobernador Ueda. Además, las expectativas de que los datos del IPC australiano seguirán siendo elevados mantienen el cruce respaldado cerca del hito de 110.00.
El AUD/JPY tiene un sesgo alcista, aunque hasta ahora no ha logrado superar el máximo histórico de 110.67, alcanzado el 10 de febrero. Sin embargo, los riesgos a la baja permanecen, ya que el índice de fuerza relativa (RSI) muestra algunos signos de debilidad. Por lo tanto, si el índice cae por debajo del siguiente mínimo del ciclo de 56.55, el cruce podría seguir el mismo camino, registrando más pérdidas.
Para una continuación alcista, los compradores necesitan conquistar 110.00, seguido del máximo del año hasta la fecha (YTD) en 110.67. Una ruptura de este último expondrá 111.00. A la baja, el primer soporte clave sería la media móvil simple (SMA) de 20 días en 109.10. En caso de más debilidad, la siguiente parada sería una línea de tendencia de soporte clave trazada desde los mínimos de noviembre de 2025, alrededor de 108.00.

El Yen japonés (JPY) es una de las divisas más negociadas del mundo. Su valor viene determinado en líneas generales por la marcha de la economía japonesa, pero más concretamente por la política del Banco de Japón, el diferencial entre los rendimientos de los bonos japoneses y estadounidenses o el sentimiento de riesgo entre los operadores, entre otros factores.
Uno de los mandatos del Banco de Japón es el control de divisas, por lo que sus movimientos son clave para el Yen. El BoJ ha intervenido directamente en los mercados de divisas en ocasiones, generalmente para bajar el valor del Yen, aunque se abstiene de hacerlo a menudo debido a las preocupaciones políticas de sus principales socios comerciales. La actual política monetaria ultralaxa del BoJ, basada en estímulos masivos a la economía, ha provocado la depreciación del Yen frente a sus principales pares monetarios. Este proceso se ha exacerbado más recientemente debido a una creciente divergencia de políticas entre el Banco de Japón y otros bancos centrales principales, que han optado por aumentar bruscamente los tipos de interés para luchar contra niveles de inflación de décadas.
La postura del Banco de Japón de mantener una política monetaria ultralaxa ha provocado un aumento de la divergencia política con otros bancos centrales, en particular con la Reserva Federal estadounidense. Esto favorece la ampliación del diferencial entre los bonos estadounidenses y japoneses a 10 años, lo que favorece al Dólar frente al Yen.
El Yen japonés suele considerarse una inversión de refugio seguro. Esto significa que en tiempos de tensión en los mercados, los inversores son más propensos a poner su dinero en la moneda japonesa debido a su supuesta fiabilidad y estabilidad. En épocas turbulentas, es probable que el Yen se revalorice frente a otras divisas en las que se considera más arriesgado invertir.