El ministro de Economía de Japón, Minoru Kiuchi, dijo durante la sesión europea del martes que el impacto general del aumento del coste de los bienes aún no se ha trasladado. Kiuchi añadió que tanto el gobierno como el Banco de Japón (BoJ) están trabajando estrechamente para lograr un objetivo de inflación sostenible del 2%
El IPC general de junio muestra que las subidas de precios siguen siendo moderadas interanualmente.
Hay que estar vigilantes ante la posibilidad de que el traspaso de los costes a los alimentos avance desde el verano hasta el otoño.
El gobierno comparte con el BoJ la previsión de que la inflación al consumo se acelerará en la segunda mitad de este año y luego se desacelerará
Esperamos que el BoJ lleve a cabo una política monetaria adecuada para alcanzar de forma estable y sostenible su objetivo de inflación del 2%.
Esperamos que el BoJ se comunique estrechamente con el gobierno al orientar la política.
No comentaremos ningún nivel específico de FX, pero estamos siguiendo de cerca el impacto de los movimientos del FX en la economía y los precios.
El Yen japonés (JPY) es una de las divisas más negociadas del mundo. Su valor viene determinado en líneas generales por la marcha de la economía japonesa, pero más concretamente por la política del Banco de Japón, el diferencial entre los rendimientos de los bonos japoneses y estadounidenses o el sentimiento de riesgo entre los operadores, entre otros factores.
Uno de los mandatos del Banco de Japón es el control de divisas, por lo que sus movimientos son clave para el Yen. El BoJ ha intervenido directamente en los mercados de divisas en ocasiones, generalmente para bajar el valor del Yen, aunque se abstiene de hacerlo a menudo debido a las preocupaciones políticas de sus principales socios comerciales. La actual política monetaria ultralaxa del BoJ, basada en estímulos masivos a la economía, ha provocado la depreciación del Yen frente a sus principales pares monetarios. Este proceso se ha exacerbado más recientemente debido a una creciente divergencia de políticas entre el Banco de Japón y otros bancos centrales principales, que han optado por aumentar bruscamente los tipos de interés para luchar contra niveles de inflación de décadas.
La postura del Banco de Japón de mantener una política monetaria ultralaxa ha provocado un aumento de la divergencia política con otros bancos centrales, en particular con la Reserva Federal estadounidense. Esto favorece la ampliación del diferencial entre los bonos estadounidenses y japoneses a 10 años, lo que favorece al Dólar frente al Yen.
El Yen japonés suele considerarse una inversión de refugio seguro. Esto significa que en tiempos de tensión en los mercados, los inversores son más propensos a poner su dinero en la moneda japonesa debido a su supuesta fiabilidad y estabilidad. En épocas turbulentas, es probable que el Yen se revalorice frente a otras divisas en las que se considera más arriesgado invertir.