El economista jefe de UBS, Paul Donovan, evalúa cómo la Inteligencia Artificial (IA) puede afectar la productividad y si la Unión Europea (UE) podría obtener una ventaja sobre Estados Unidos (EE.UU.). Señala que el impacto de la IA en la productividad sigue siendo en gran medida potencial, pero sostiene que las estructuras educativas y la distribución de habilidades en las fuerzas laborales de EE.UU., las principales economías europeas y el Reino Unido (RU) podrían moldear la competitividad relativa a medida que se extienda la adopción de la IA.
"El potencial del nuevo y brillante juguete de la inteligencia artificial para generar productividad sigue siendo más un ideal que una realidad."
"Pero adoptar cualquier nueva tecnología debería eventualmente mejorar la eficiencia económica (de lo contrario, ¿por qué cambiar?)."
"A medida que el interés de los inversores se amplía hacia la aplicación de la tecnología, ¿tendrá alguna economía una ventaja competitiva en el uso de la IA?"
"El trabajo académico sugiere que si la IA mejora la productividad de un individuo, aumentará proporcionalmente más la productividad de los trabajadores con baja cualificación."
"Si las ganancias de productividad de la IA se distribuyen de manera desigual y benefician desproporcionadamente a los trabajadores con educación de nivel medio, EE.UU. podría estar en desventaja competitiva respecto a otras economías importantes."
(Este artículo fue creado con la ayuda de una herramienta de Inteligencia Artificial y revisado por un editor.)