El USD/CLP estableció un mínimo diario en 886.61, atrayendo compradores que llevaron la paridad a un máximo del día en 895.63. Actualmente, el USD/CLP se negocia sobre 887.69, subiendo un 0.12% diario.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, señaló en una entrevista con Fox Business que la guerra contra Irán está muy cerca de terminar, destacando que el estrecho Ormuz se está abriendo. Tras estas declaraciones, las Guardia Revolucionaria Islámica dijo que no permitirá las importaciones y exportaciones en el Golfo y en el mar de Omán si el bloqueo estadounidense contra los buques iraníes persiste.
A pesar de los señalamientos, el sentimiento del mercado muestra un optimismo ante un posible acuerdo entre ambas naciones a concretarse esta semana. Los operadores permanecen atentos al desarrollo de los eventos que podría influir en su apetito por el riesgo.
Por otro lado, la presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, destacó que los altos precios energéticos podrían incrementar la inflación y afectar el crecimiento en Estados Unidos.
En este contexto, el Índice del Dólar (DXY) gana un 0.09% en la jornada del miércoles, marcando un máximo del día en 98.28, terminando con una racha de siete sesiones consecutivas a la baja.
En otro frente, el precio del cobre se desliza desde máximos del 30 de enero, alcanzando un mínimo del día en 6.1140$, terminando con una racha de cinco sesiones consecutivas al alza, perdiendo un 0.14%a en el día.
Ante este escenario, el Peso chileno opera a la baja, mientras que el USD/CLP gana un 0.12% en la sesión del miércoles, operando en estos momentos sobre 887.69.
El USD/CLP estableció una resistencia de corto plazo en 939.40, dada por el máximo del 27 de marzo. Al sur, el soporte más cercano lo observamos en 885.38, punto pivote del 10 de marzo. El siguiente soporte importante se encuentra en 851.72, mínimo del 12 de febrero.
Gráfico diario del USD/CLP

El Dólar estadounidense (USD) es la moneda oficial de los Estados Unidos de América, y la moneda "de facto" de un número significativo de otros países donde se encuentra en circulación junto con los billetes locales. Según datos de 2022, es la divisa más negociada del mundo, con más del 88% de todas las operaciones mundiales de cambio de divisas, lo que equivale a una media de 6.6 billones de dólares en transacciones diarias. Tras la Segunda Guerra Mundial, el USD tomó el relevo de la libra esterlina como moneda de reserva mundial.
El factor individual más importante que influye en el valor del Dólar estadounidense es la política monetaria, que está determinada por la Reserva Federal (Fed). La Fed tiene dos mandatos: lograr la estabilidad de precios (controlar la inflación) y fomentar el pleno empleo. Su principal herramienta para lograr estos dos objetivos es ajustar las tasas de interés. Cuando los precios suben demasiado deprisa y la inflación supera el objetivo del 2% fijado por la Fed, ésta sube los tipos, lo que favorece la cotización del dólar. Cuando la Inflación cae por debajo del 2% o la tasa de desempleo es demasiado alta, la Fed puede bajar las tasas de interés, lo que pesa sobre el Dólar.
En situaciones extremas, la Reserva Federal también puede imprimir más dólares y promulgar la flexibilización cuantitativa (QE). La QE es el proceso mediante el cual la Fed aumenta sustancialmente el flujo de crédito en un sistema financiero atascado. Se trata de una medida de política no convencional que se utiliza cuando el crédito se ha agotado porque los bancos no se prestan entre sí (por miedo al impago de las contrapartes). Es el último recurso cuando es poco probable que una simple bajada de las tasas de interés logre el resultado necesario. Fue el arma elegida por la Fed para combatir la contracción del crédito que se produjo durante la Gran Crisis Financiera de 2008. Consiste en que la Fed imprima más dólares y los utilice para comprar bonos del gobierno estadounidense, principalmente de instituciones financieras. El QE suele conducir a un debilitamiento del Dólar estadounidense.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el proceso inverso por el que la Reserva Federal deja de comprar bonos a las instituciones financieras y no reinvierte el capital de los valores en cartera que vencen en nuevas compras. Suele ser positivo para el dólar estadounidense.