Según un informe del Departamento de Trabajo de EE.UU. (DOL) publicado el jueves, el número de ciudadanos estadounidenses que presentaron nuevas solicitudes de seguro de desempleo aumentó a 210.000 en la semana que terminó el 21 de marzo. La última cifra coincidió con las estimaciones iniciales y fue superior a las 205.000 de la semana anterior (sin revisar).
Además, el promedio móvil de 4 semanas bajó ligeramente en 0.250, situándose en 210.5 desde el promedio sin revisar de la semana anterior (210.75).
El informe también indicó que las solicitudes continuadas de subsidio por desempleo cayeron en 32.000 hasta 1.819.000 en la semana que terminó el 7 de marzo.
El Dólar añade a la recuperación semanal el jueves, lo que impulsa al Índice del Dólar estadounidense (DXY) a alcanzar máximos de tres días cerca del nivel clave de 100.00. La mejora del Dólar sigue estando bien respaldada por las tensiones incesantes en el panorama geopolítico.
Las condiciones del mercado laboral son un elemento clave para evaluar la salud de una economía y, por lo tanto, un factor clave para la valoración de las divisas. Un alto nivel de empleo, o un bajo nivel de desempleo, tiene implicaciones positivas para el gasto de los consumidores y, por tanto, para el crecimiento económico, lo que impulsa el valor de la moneda local. Por otra parte, un mercado laboral muy ajustado -situación en la que hay escasez de trabajadores para cubrir los puestos vacantes- también puede tener implicaciones en los niveles de inflación y, por tanto, en la política monetaria, ya que una oferta de mano de obra baja y una demanda alta conducen a unos salarios más altos.
El ritmo al que crecen los salarios en una economía es clave para los responsables políticos. Un crecimiento salarial elevado significa que los hogares disponen de más dinero para gastar, lo que suele traducirse en subidas de precios de los bienes de consumo. A diferencia de otras fuentes de inflación más volátiles, como los precios de la energía, el crecimiento salarial se considera un componente clave de la inflación subyacente y persistente, ya que es improbable que los aumentos salariales se deshagan. Los bancos centrales de todo el mundo prestan mucha atención a los datos de crecimiento salarial a la hora de decidir su política monetaria.
El peso que cada banco central asigna a las condiciones del mercado laboral depende de sus objetivos. Algunos bancos centrales tienen mandatos explícitamente relacionados con el mercado laboral más allá de controlar los niveles de inflación. La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), por ejemplo, tiene el doble mandato de promover el máximo empleo y unos precios estables. Mientras tanto, el único mandato del Banco Central Europeo (BCE) es mantener la inflación bajo control. Aún así, y a pesar de los mandatos que tengan, las condiciones del mercado laboral son un factor importante para las autoridades dada su importancia como indicador de la salud de la economía y su relación directa con la inflación.