El USD/MXN subió en la apertura del lunes a un máximo diario de 17.18 para luego retroceder en la mañana europea a un mínimo de 17.14. Desde ese momento, el par se ha movido en un estrecho rango entre estos dos niveles, cotizando al momento de escribir sobre 17.17, donde gana un leve 0.05% en el día.
La apertura semanal está marcada por el festivo del Día del Presidente en Estados Unidos, por lo que los mercados de acciones y bonos están cerrados en el país y no se esperan declaraciones del presidente Donald Trump que puedan mover las divisas.
En este contexto, el Índice del Dólar estadounidense (DXY) está operando con ligeras ganancias tras cerrar en negativo el viernes como reacción al descenso de la inflación del mes de enero.
Mañana, la agenda de EE.UU. publicará el índice Empire manufacturero de Nuevo York, que se espera que se modere en febrero a 6 puntos desde los 7.7 previos. Más allá de este dato, los operadores estarán pendientes de los discursos de dos miembros de la Fed, Michael S.Barr y Mery Daly.
En México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ha publicado la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera, revelando un descenso del 0.1% mensual en la producción de diciembre, sin variación en la contratación del sector. A nivel interanual, la producción manufacturera se incrementó un 2.9%, aunque la contratación disminuyó un 2.6%.
El INEGI también ha publicado hoy el Indicador Oportuno del Consumo Privado, que ha mostrado un incremento anual del 4.5% en diciembre y del 4.4% en enero. A nivel mensual, el indicador de diciembre creció un 0.3% mientras que el de enero se incrementó un 0.1%.
Con la tendencia general manteniéndose firmemente bajista, el Índice de Fuerza Relativa (RSI) de 14 días se sitúa por debajo de 50 en el gráfico diario y en el de 4 horas, aunque ha cruzado por encima de este nivel en temporalidad horaria, sugiriendo un breve repunte en el USD/MXN a muy corto plazo.
Al alza, la resistencia inicial espera en 17.27, media móvil de 100 días en gráficos de 4 horas. Por encima, la siguiente barrera a superar está en el máximo de febrero en 17.57, y más arriba en la zona de 18.00/18.05, donde están los niveles más altos en lo que va de año.
El soporte principal espera en el suelo de 20 meses alcanzado el 29 de enero en 17.11. Un quiebre por debajo de este nivel podría provocar una caída hacia la zona psicológica de 17.00 y a los mínimos de mayo de 2024 en 16.90.
El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.