Kevin Warsh ha sido nominado por el presidente Trump para ser el próximo presidente de la Fed, pero su proceso de confirmación puede ser complicado. El pasado de Warsh como halcón ha cambiado hacia una postura más moderada en los últimos años. Los analistas están observando de cerca cómo su liderazgo podría afectar el balance financiero de la Reserva Federal y la política monetaria, señala John Velis, Estratega Macro para las Américas en BNY Markets.
"Una vez confirmado, un proceso que puede o no ser un paseo tranquilo, Warsh asumirá el asiento de la Junta de Gobernadores actualmente ocupado por Stephen Miran, quien también fue nombrado por Trump y cuyo mandato expiró formalmente el 31 de enero, pero continuará hasta que Warsh sea confirmado."
"Warsh ha dejado claro su posición sobre otro aspecto de la política monetaria: el balance financiero. Llamándolo 'inflado', ha abogado por reducir su tamaño."
"Reducir el tamaño de la cartera de la Cuenta de Mercado Abierto del Sistema de la Fed (SOMA) del actual 22% del PIB, o alrededor de 6,6 billones de dólares, necesitaría nuevamente ser respaldado por la mayoría del Comité de Mercado Abierto, similar a un cambio en las tasas."
(Este artículo fue creado con la ayuda de una herramienta de Inteligencia Artificial y revisado por un editor.)