El precio del Oro en euros abre la semana con un impactante retroceso superior al 3% tras cerrar el viernes con una caída semanal del 1.31% en 3.671€.
Este lunes, la onza de Oro en euros ha caído de un máximo diario en 3.758€ a un suelo no visto desde el 5 de agosto en 3.640€. Al momento de escribir, el XAU/EUR cotiza sobre 3.647€, perdiendo un 3.02% en lo que llevamos de jornada.
De un año a esta parte, el precio del Oro en euros ha ganado un 13.44%.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, rechazó la propuesta de acuerdo de Irán y señaló que no descartaba más ataques sobre el país, lo que volvió a impulsar los precios del petróleo al alza. El WTI subió a máximos de dos días alrededor de 95$ el barril, mientras que el Brent sobrepasó los 101.5$. El Oro cayó ante este aumento, ya que la subida del petróleo incrementa la inflación, elevando las posibilidades de nuevos aumentos de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal de EE.UU.
En los últimos minutos, Reuters ha publicado que las conversaciones indirectas entre EE.UU. e Irán se reanudarán en Washington entre hoy y mañana, pudiendo estudiarse una versión modificada de la propuesta iraní descartada horas antes por Trump.
El otro detonante de la caída del Oro es el incremento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, ya que las notas a 10 y 30 años continúan moviéndose cerca de los máximos de varias décadas registrados la semana pasada.
El Oro ha desempeñado un papel fundamental en la historia de la humanidad, ya que se ha utilizado ampliamente como depósito de valor y medio de intercambio. En la actualidad, aparte de su brillo y su uso para joyería, el metal precioso se considera un activo refugio, lo que significa que se considera una buena inversión en tiempos turbulentos. El Oro también se considera una cobertura contra la inflación y la depreciación de las divisas, ya que no depende de ningún emisor o gobierno concreto.
Los bancos centrales son los mayores tenedores de Oro. En su objetivo de respaldar sus divisas en tiempos turbulentos, los bancos centrales tienden a diversificar sus reservas y a comprar Oro para mejorar la percepción de fortaleza de la economía y de la divisa. Unas reservas de Oro elevadas pueden ser una fuente de confianza para la solvencia de un país. Los bancos centrales añadieron 1.136 toneladas de Oro por valor de unos 70.000 millones de dólares a sus reservas en 2022, según datos del Consejo Mundial del Oro. Se trata de la mayor compra anual desde que existen registros. Los bancos centrales de economías emergentes como China, India y Turquía están aumentando rápidamente sus reservas de Oro.
El Oro tiene una correlación inversa con el Dólar estadounidense y los bonos del Tesoro de EE.UU., que son los principales activos de reserva y refugio. Cuando el Dólar se deprecia, el precio del Oro tiende a subir, lo que permite a los inversores y a los bancos centrales diversificar sus activos en tiempos turbulentos. El Oro también está inversamente correlacionado con los activos de riesgo. Un repunte en el mercado bursátil tiende a debilitar el precio del Oro, mientras que las ventas masivas en los mercados de mayor riesgo tienden a favorecer al metal precioso.
El precio del Oro puede moverse debido a una amplia gama de factores. La inestabilidad geopolítica o el temor a una recesión profunda pueden hacer que el precio del Oro suba rápidamente debido a su condición de activo refugio. Como activo sin rendimiento, el precio del Oro tiende a subir cuando bajan los tipos de interés, mientras que el encarecimiento del dinero suele lastrar al metal amarillo. Aun así, la mayoría de los movimientos dependen de cómo se comporte el Dólar estadounidense (USD), ya que el activo se cotiza en dólares (XAU/USD). Un Dólar fuerte tiende a mantener controlado el precio del Oro, mientras que un Dólar más débil probablemente empuje al alza los precios del Oro.