El USD/MXN ha protagonizado una espectacular subida este miércoles, al dispararse desde un mínimo diario de 18.40 a un máximo no visto desde el 6 de noviembre de 2025 en 18.65. El par cotiza en estos instantes sobre 18.62, ganando un importante 1.07% en el día.
El Peso mexicano está cediendo frente al Dólar a pesar de que la divisa estadounidense ha tenido un rendimiento discreto medida por su índice DXY. El repunte de los rendimientos de los bonos de EE.UU. en las últimas horas tras la moderación vista en la primera parte del día, está ayudando al USD a recuperarse.
En todo caso, los operadores del USD/MXN han ignorado los buenos datos de México publicados hoy. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) anunciaba este miércoles que las ventas minoristas crecieron a un ritmo del 1.2% mensual en agosto, rompiendo una racha de tres meses consecutivos de caídas y mostrando su mayor aumento desde mayo de 2025. El indicador también ha mejorado las previsiones del mercado, que esperaba un discreto aumento del 0.3%.
Por otra parte, los operadores tampoco han prestado mucha atención a las últimas declaraciones del secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, que a última hora del martes anticipó que el T-MEC va a estar vigente por 10 años más.
Mañana jueves, la atención se centrará en el dato del Índice Nacional de Precios al Consumo de México para la primera mitad de mes, esperándose un aumento del 0.39% en el indicador general, que superaría el 0.33% anterior. Para la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, se estima un incremento del 0.18% frente al 0.17% previo.
Tras quebrar por encima de 18.60, techo de un año alcanzado la semana pasada. Por encima, el par encontrará una primera resistencia en 18.77, máximo de noviembre de 2025. Por encima esperaría el máximo de septiembre de 2025 en 18.86.
A la baja, el par encontrará un soporte inicial en la zona de 18.26/18.21, donde converge la media móvil simple de 100 días en el gráfico de 4 horas con los mínimos de la pasada semana. Un quiebre de esta región podría apuntar hacia la zona psicológica de 18.00 y a 17.91, mínimo del mes de octubre.
El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.