La Libra esterlina (GBP) cae frente a sus principales pares de divisas tras la decisión de política monetaria del Banco de Inglaterra (BoE). El par GBP/USD retrocede desde su máximo intradía de 1.3405 hasta cerca de 1.3380; sin embargo, la reacción inicial del par fue ligeramente positiva.
El BoE ha mantenido las tasas de interés estables en el 3.75%, como se esperaba; sin embargo, el número de miembros del Comité de Política Monetaria (MPC) que votaron por mantenerlas se mantuvo por debajo de lo previsto.
Seis de los nueve miembros del MPC votaron por mantenerlas frente a las siete estimadas, mientras que tres favorecieron una subida de las tasas de interés de 25 puntos básicos (bps). Miembros del BoE: Catherine Mann, el economista jefe Huw Bill y Megan Greene votaron por una subida de un cuarto de punto porcentual en las tasas de política monetaria.
El banco central del Reino Unido (UK) ha advertido que el shock energético mantendría elevada la volatilidad en torno al crecimiento económico. Además, podría dar lugar a shocks inflacionarios de segunda ronda si persiste durante más tiempo. El BoE ha aclarado que está preparado para actuar según sea necesario para garantizar que la inflación siga encaminada a cumplir el objetivo del 2% a medio plazo
Mientras tanto, el Dólar estadounidense enfrenta una intensa presión vendedora en la sesión europea, con los inversores dudando de si la Reserva Federal (Fed) subirá las tasas de interés este año para cumplir su compromiso de reducir la inflación.
Al momento de escribir, el Índice del Dólar estadounidense (DXY), que mide el valor del Dólar frente a seis divisas principales, cotiza un 0.15% a la baja, cerca de 100.60. El Índice del USD ha pasado a terreno negativo tras devolver sus ganancias iniciales. Durante la jornada, el DXY subió un 0.2% hasta cerca de 101.00.
Los analistas de ING describen la "conferencia de prensa del FOMC de anoche" como "un poco confusa", y señalan que la lectura inmediata del mercado fue que la Fed "no iba a ser tan dura en la lucha contra la inflación como se pensaba inicialmente." En su opinión, los inversores dedujeron que los responsables de política monetaria "podrían intentar sortear este período de alta inflación sin subir tasas," reforzando la sensación de incertidumbre en torno a la función de reacción de la Fed y contribuyendo a un tono más débil en el Dólar y en la fijación de precios de las tasas estadounidenses.
En la reunión de política monetaria del miércoles, la Fed dejó las tasas de interés sin cambios en el rango de 3.50%-3.75%, como se esperaba, por quinta vez consecutiva.
El Banco de Inglaterra (BoE) decide la política monetaria del Reino Unido. Su principal objetivo es lograr la estabilidad de los precios, es decir, una tasa de inflación constante del 2%. Su instrumento para lograrlo es el ajuste de las tasas básicos de préstamo. El BoE fija el tipo al que presta a los bancos comerciales y al que los bancos se prestan entre sí, determinando el nivel de los tipos de interés en la economía en general. Esto también influye en el valor de la Libra esterlina (GBP).
Cuando la inflación supera el objetivo del Banco de Inglaterra, éste responde subiendo los tipos de interés, lo que encarece el acceso al crédito para los ciudadanos y las empresas. Esto es positivo para la Libra esterlina, ya que unos tipos de interés más altos hacen del Reino Unido un lugar más atractivo para que los inversores mundiales inviertan su dinero. Cuando la inflación cae por debajo del objetivo, es señal de que el crecimiento económico se está ralentizando, y el Banco de Inglaterra considerará la posibilidad de bajar los tipos de interés para abaratar el crédito con la esperanza de que las empresas pidan prestado para invertir en proyectos que generen crecimiento, lo que es negativo para la Libra esterlina.
En situaciones extremas, el Banco de Inglaterra puede aplicar una política denominada Quantitative Easing (QE). El QE es el proceso por el cual el BoE aumenta sustancialmente el flujo de crédito en un sistema financiero atascado. El QE es una política de último recurso cuando la bajada de los tipos de interés no logra el resultado necesario. El proceso de QE implica que el Banco de Inglaterra imprima dinero para comprar activos, normalmente bonos del Estado o bonos corporativos con calificación AAA, de bancos y otras instituciones financieras. El QE suele traducirse en un debilitamiento de la Libra esterlina.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el reverso del QE, y se aplica cuando la economía se está fortaleciendo y la inflación empieza a subir. Mientras que en el QE el Banco de Inglaterra (BoE) compra bonos del Estado y de empresas a las instituciones financieras para animarlas a conceder préstamos, en el QT el BoE deja de comprar más bonos y deja de reinvertir el principal que vence de los bonos que ya posee. Suele ser positivo para la Libra esterlina.