El USD/MXN retrocede este martes tras dos jornadas previas de ganancias. Desde la apertura diaria, el Dólar ha caído frente al Peso mexicano desde un máximo intradía de 17.36 a un mínimo de ocho días en 17.27. Al momento de escribir, el par cotiza sobre 17.28, perdiendo un 0.46% diario.
El Índice del Dólar estadounidense (DXY) está cediendo terreno en el segundo día de la semana después de conocerse que EE.UU. e Irán prosiguen sus negociaciones. El presidente estadounidense Donald Trump ordenó a Israel parar el ataque sobre Líbano, y aseguró que espera que se llegue a un acuerdo con el régimen iraní durante la próxima semana.
Los mercados están reaccionando de forma positiva a la noticia, con el petróleo Brent cayendo cerca del 0.40% mientras las bolsas suben de forma generalizada. En el ámbito de las divisas, las monedas Latam como el Peso chileno y el Peso mexicano repuntan hasta alcanzar máximos de más de una semana.
En el calendario económico del martes, el dato más relevante ha sido el relativo a las ofertas de empleo JOLTS de Estados Unidos. Según el informe, las ofertas de trabajo crecieron hasta 7.618.000 durante el mes de abril desde los 6.887.000 de marzo (cifra revisada al alza desde 6.866.000). El resultado, que mejora los 6,88 millones de ofertas esperadas por el mercado y alcanza su nivel más alto desde mayo de 2024, ha dado algo de impulso al Dólar, pero la subida no ha tenido seguimiento al estar contrarrestada por la débil cifra de optimismo económico IBD/TIPP para el mes de junio. El indicador ha mostrando un leve retroceso a 42.5 desde los 42.6 puntos de mayo, empeorando los 44.5 estimados por el consenso y llegando a su nivel más bajo en dos años.
El Índice de Fuerza Relativa (RSI) de 14 días señala una extensión de la actual caída en el gráfico de cuatro horas y un día, ya que apunta al sur por debajo del nivel neutro de 50, aunque en temporalidad de una hora aparece sobrevendido.
En caso de seguir cayendo, el soporte inicial estará en el mínimo del 25 de mayo en 17.24. Un quiebre de este nivel puede llevar hacia el suelo de abril en 17.12 y, más abajo, hacia el mínimo de 2026 y de los últimos dos años en 17.08.
Al alza, un repunte del USD/MXN podría encontrar resistencia en los máximos de la última quincena de mayo en 17.43. Más arriba, el par se enfrentará a una importante barrera en 17.55, techo de mayo.
El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.