El par USD/JPY cotiza en territorio positivo alrededor de 159.00 durante la sesión europea temprana del lunes. El renovado conflicto entre Estados Unidos (EE.UU.) e Irán, y el cierre del Estrecho de Ormuz pesan sobre el Yen japonés (JPY) frente al Dólar estadounidense (USD).
El presidente estadounidense Donald Trump dijo el domingo que los Marines estadounidenses tomaron custodia de un buque que intentó pasar el bloqueo estadounidense en los puertos iraníes, según The Guardian. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, afirmó que el bloqueo estadounidense de los puertos y la costa de Irán es un acto de agresión que viola el alto el fuego. Las señales de tensiones continuas entre EE.UU. e Irán siguen brindando soporte al Dólar a corto plazo.
El gobernador del Banco de Japón (BoJ), Kazuo Ueda, evitó el viernes señalar una subida de tasas en abril, citando la alta incertidumbre económica derivada del "choque negativo de oferta" causado por la guerra. Los mercados ahora anticipan ampliamente que el banco central japonés mantendrá las tasas estables al menos hasta junio de 2026.
No obstante, el par cotiza actualmente cerca de un nivel crítico, lo que genera temores de intervención. La ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, declaró que Japón está observando los mercados con un "alto sentido de urgencia" y está preparado para actuar contra movimientos especulativos.
El Yen japonés (JPY) es una de las divisas más negociadas del mundo. Su valor viene determinado en líneas generales por la marcha de la economía japonesa, pero más concretamente por la política del Banco de Japón, el diferencial entre los rendimientos de los bonos japoneses y estadounidenses o el sentimiento de riesgo entre los operadores, entre otros factores.
Uno de los mandatos del Banco de Japón es el control de divisas, por lo que sus movimientos son clave para el Yen. El BoJ ha intervenido directamente en los mercados de divisas en ocasiones, generalmente para bajar el valor del Yen, aunque se abstiene de hacerlo a menudo debido a las preocupaciones políticas de sus principales socios comerciales. La actual política monetaria ultralaxa del BoJ, basada en estímulos masivos a la economía, ha provocado la depreciación del Yen frente a sus principales pares monetarios. Este proceso se ha exacerbado más recientemente debido a una creciente divergencia de políticas entre el Banco de Japón y otros bancos centrales principales, que han optado por aumentar bruscamente los tipos de interés para luchar contra niveles de inflación de décadas.
La postura del Banco de Japón de mantener una política monetaria ultralaxa ha provocado un aumento de la divergencia política con otros bancos centrales, en particular con la Reserva Federal estadounidense. Esto favorece la ampliación del diferencial entre los bonos estadounidenses y japoneses a 10 años, lo que favorece al Dólar frente al Yen.
El Yen japonés suele considerarse una inversión de refugio seguro. Esto significa que en tiempos de tensión en los mercados, los inversores son más propensos a poner su dinero en la moneda japonesa debido a su supuesta fiabilidad y estabilidad. En épocas turbulentas, es probable que el Yen se revalorice frente a otras divisas en las que se considera más arriesgado invertir.