El USD/MXN desciende por segunda jornada consecutiva tras cerrar el lunes con un fuerte descenso del 1.08% en 17.61. Este martes, el par extiende las pérdidas a mínimos no vistos desde el 3 de marzo en 17.49, y cotiza al momento de escribir sobre 17.49, perdiendo un 0.69% en el día.
El Peso mexicano continúa fortalecido frente al Dólar en gran parte por la publicación de los datos de inflación de México, que revelaron ayer lunes un incremento de los precios al 4.02% anual en febrero desde el 3.79% de enero, su nivel más alto en ocho meses. La cifra superó las expectativas del mercado, que proyectaba un incremento más moderado del 3.94%, y disparó al MXN frente al Dólar.
Por otra parte, el Índice del Dólar (DXY) se ha debilitado este martes a mínimos de siete días en 98.49, provocando un descenso generalizado del USD frente a sus contrapartes. La bajada del billete verde se corresponde con los temores que sobrevuelan los mercados sobre una vuelta de la estanflación a la economía estadounidense en medio de la guerra iniciada por Donald Trump contra Irán. Como señala Valeria Bednarik, analista jefe de FXStreet, la estanflación —una combinación de inflación creciente y crecimiento desacelerado— podría estar regresando, apuntando que "el Dólar estadounidense, de hecho, se beneficia del tumulto geopolítico global a corto plazo, pero si la estanflación se instala por completo, el billete verde podría depreciarse drásticamente".
En el calendario estadounidense de hoy se han publicado varios datos, con resultados mixtos. El índice NFIB de confianza empresarial ha caído a 98.8 en febrero desde los 99.3 de enero, empeorando los 99.7 esperados por el mercado y llegando a su nivel más bajo en cuatro meses, mientras las ventas de viviendas existentes crecieron un 1.7% mensual en febrero tras caer un 5.9% el mes anterior.
El foco de los operadores del USD/MXN se mantendrá en las próximas horas en los titulares que provengan de la guerra en Oriente Medio, pero también estarán centrados en los datos de inflación de Estados Unidos que se publicarán mañana miércoles.
La tendencia sigue inclinándose al alza a corto y medio plazo, aunque el Índice de Fuerza Relativa (RSI) de 14 días se sitúa muy por debajo de 50 en los gráficos de una hora y cuatro horas, sugiriendo una continuación del descenso en la sesión americana.
A la baja, el soporte principal espera en la media móvil de 100 días en el gráfico de 4 horaa en 17.36. Por debajo, el USD/MXN podría caer al mínimo de la semana pasada en 17.22. Un quiebre de este nivel apuntaría hacia el suelo de 20 meses alcanzado el 18 de febrero en 17.08.
En dirección norte, el USD/MXN encontrará resistencia en las proximidades de 18.05, donde está el techo de 2026 alcanzado el 9 de enero. Por encima, la barrera principal se sitúa en los alrededores de 18.50/18.55, donde están los máximos de finales de noviembre.
El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.