Tras cerrar la jornada del martes con una ganancia del 2.17% diaria, el USD/MXN ha retrocedido este miércoles, cayendo de un máximo del día en 17.77 a un mínimo de 17.53. Al momento de escribir, el par cotiza sobre 17.56, perdiendo un 0.74% en el día.
El Índice del Dólar estadounidense (DXY) ha frenado el fuerte impulso del lunes y el martes, que le llevó a máximos de tres meses ayer en 99.68.
El billete verde se toma una pausa en medio de la intensificación de la guerra en Oriente Medio, con los mercados temerosos por la subida de los precios del petróleo y el gas ante el cierre del Estrecho de Ormuz. En las últimas horas, Turquía informó que la OTAN había derribado un misil iraní en su espacio aéreo, mientras que EE.UU. asegura haber hundido un barco iraní con cerca de 180 tripulantes a bordo.
La pausa del Dólar coincide con los datos económicos mixtos provenientes de Estados Unidos. Según el informe de ADP, EE.UU. generó 63.000 empleos privados en febrero, superando notablemente los 50.000 esperados, pero el dato de enero se revisó a la baja, con una reducción a 11.000 empleos desde los 22.000 publicados inicialmente. El PMI de servicios de S&P Global para febrero se moderó a 51.7 desde 52.7, situándose por debajo de los 52.3 estimados, mientras que el PMI de servicios del ISM mejoró a 56.1 desde 53.8, superando los 53.5 previstos y alcanzando su nivel más alto desde julio de 2022.
Sin datos relevantes en México y EE.UU. en lo que resta de jornada, el foco seguirá puesto en los titulares provenientes de Oriente Medio. Mañana jueves, Estados Unidos publicará sus precios de exportación e importación de enero y las solicitudes semanas de subsidio por desempleo de la semana pasada, mientras México dará a conocer los datos de confianza del consumidor de febrero.
Aunque la tendencia ha virado a alcista a corto plazo, se mantiene bajista a largo término. El Índice de Fuerza Relativa (RSI) de 14 días ha cruzado por debajo de 50 en el gráfico de una hora, sugiriendo una consolidación del actual retroceso en las próximas horas.
A la baja, el soporte principal espera en la media móvil de 100 días en el gráfico de 1 hora en 17.38. Por debajo, el USD/MXN podría caer hasta el suelo de 20 meses alcanzado el 18 de febrero en 17.08.
La resistencia inicial espera en 17.90, donde está la media móvil de 100 días en gráfico diario. Por encima, el USD/MXN puede extenderse hasta la zona de 18.00/18.05, donde está el techo de 2026. Por encima, la barrera principal se sitúa en los alrededores de 18.50/18.55, donde están los máximos de finales de noviembre.
El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.