TradingKey - Al 25 de agosto ET, Nvidia (NVDA) subió un 2,19% hasta los 213,05 dólares, poniendo fin a una racha de siete sesiones consecutivas de caídas. Nvidia publicará su informe financiero del segundo trimestre del ejercicio fiscal 2027 tras el cierre del mercado el 26 de agosto. En un contexto de mayor volatilidad reciente en el sector de la IA, este informe de resultados servirá como un catalizador clave que influirá en la dirección a corto plazo de las acciones de Nvidia.
En primer lugar se encuentra el negocio de centros de datos. El mercado prevé que los ingresos totales de Nvidia en el segundo trimestre alcancen aproximadamente los 92.180 millones de dólares, de los cuales los ingresos del negocio de centros de datos representarían cerca de 85.670 millones de dólares, lo que supone un incremento interanual de alrededor del 108%. En el trimestre anterior, los ingresos de centros de datos alcanzaron los 75.200 millones de dólares, un 92% más interanual. Si los ingresos de centros de datos vuelven a superar las expectativas del mercado en esta ocasión, se demostrará que los gastos de capital en IA de las grandes compañías tecnológicas se siguen traduciendo en pedidos para Nvidia, lo que ayudará a mitigar la reciente preocupación del mercado sobre una desaceleración en el crecimiento de la inversión en IA; si quedan por debajo de lo previsto, podrían lastrar aún más la cotización de Nvidia.
En segundo lugar está la plataforma de última generación Vera Rubin. A medida que Blackwell entra en la fase de envíos masivos, el mercado ha comenzado a prestar atención a si Rubin podrá tomar el relevo sin contratiempos. Según Reuters, se espera que Rubin comience a distribuirse este otoño, y Morgan Stanley calcula que Rubin podría aportar casi 9.000 millones de dólares en ingresos en el tercer trimestre; Oppenheimer también cree que el VR200 comenzará a aumentar su volumen de producción en el trimestre actual. Para la cotización de Nvidia, que la producción a gran escala de Rubin comience según lo previsto significa que el próximo ciclo de productos de la compañía empieza a dar resultados, lo que ayuda a elevar las expectativas del mercado sobre el crecimiento de los ingresos en 2027; si los plazos de envío o el aumento de la capacidad de producción quedan por debajo de lo esperado, ello podría debilitar estas perspectivas de crecimiento.
En tercer lugar figuran las previsiones de ingresos para el tercer trimestre. Actualmente, el mercado prevé que los ingresos de Nvidia en el tercer trimestre se sitúen en torno a los 104.200 millones de dólares, lo que representaría un aumento interanual del 82,8%, mientras que UBS calcula que los ingresos reales podrían superar los 110.000 millones de dólares. Dado que el mercado ya prevé de forma generalizada que los resultados del segundo trimestre mantengan un rápido crecimiento, la previsión para el tercer trimestre podría ser más relevante para la cotización que las cifras ya registradas en el segundo trimestre. Si la dirección ofrece una previsión de ingresos que supere holgadamente los 104.200 millones de dólares, ayudará a que Wall Street siga revisando al alza las estimaciones de beneficios; si solo cumple con ese nivel o queda por debajo, el mercado podría considerar que las elevadas expectativas actuales de crecimiento ya están totalmente descontadas en la valoración.
Por último, se encuentra el margen bruto. El mercado prevé que el margen bruto ajustado de Nvidia para el segundo y tercer trimestre se mantenga en torno al 75%. Las recientes subidas de precios en los chips de memoria como las HBM han encarecido los costes de los servidores de IA, lo que ha llevado al mercado a vigilar más de cerca si Nvidia puede mantener sus elevados márgenes de beneficio. Si el margen bruto se estabiliza cerca del 75%, demostrará que la empresa aún conserva un sólido poder de fijación de precios y capacidad de control de costes; si queda considerablemente por debajo de lo previsto, podría afectar a la evaluación del mercado respecto al crecimiento futuro del beneficio por acción (BPA).
Cabe señalar que el mercado de opciones prevé actualmente que la cotización de Nvidia oscile alrededor de un 5,4% en cualquier dirección tras la publicación del informe de resultados, lo que equivale a una variación de capitalización bursátil de aproximadamente 280.000 millones de dólares. J.P. Morgan también señaló que, en los últimos cuatro trimestres, las previsiones de ingresos de Nvidia superaron las expectativas del mercado en un promedio del 4%, pero su cotización cayó una media del 3% al 5% entre una semana y un mes después del informe de resultados. Esto implica que el hecho de que las previsiones de ingresos superen las expectativas en esta ocasión podría no ser suficiente por sí solo para impulsar la cotización por encima de su máximo histórico; podría ser necesario superar las expectativas en las cuatro áreas mencionadas para llevar la acción a un nuevo récord histórico.

Gráfico diario de la cotización de Nvidia, Fuente: TradingView
En el gráfico diario de la cotización de Nvidia, la tendencia reciente del precio es marcadamente débil, al haber caído durante 7 jornadas bursátiles consecutivas y registrar su racha de pérdidas más larga desde 2022, perdiendo de forma sucesiva sus medias móviles de 10 y 20 días. Sin embargo, tras caer el lunes hasta la media móvil de 60 días, la cotización frenó su descenso y rebotó el martes, lo que demuestra que esta media móvil ofrece cierto nivel de soporte, aunque todavía no indica que la corrección haya concluido.
Por el lado bajista, el principal nivel de soporte a vigilar es la cota de los 200 dólares. Al mismo tiempo, este nivel se sitúa por encima de una línea de tendencia alcista formada al unir la media móvil de 144 días y los mínimos anteriores de las velas, lo que podría generar una confluencia de soporte. Si no se logra mantener este nivel, la cotización podría poner a prueba a la baja los 190 dólares, y de continuar cayendo, el precio de las acciones podría descender hacia la zona de los 170 dólares.
Por el lado alcista, el principal nivel de resistencia que se debe vigilar es el rango de 228-230 dólares. Si la cotización logra romper y mantenerse por encima de los 230 dólares, continuará al alza para poner a prueba su máximo histórico de 236,54 dólares. Si el precio de la acción marca nuevos máximos históricos, se espera que avance hacia la cota de los 300 dólares.