El USD/MXN extiende sus pérdidas el día de hoy, cayendo desde un máximo diario en 17.2224, donde encontró participantes que llevaron la paridad a mínimos no vistos desde el 18 de febrero en 17.0924.
Actualmente, el USD/MXN opera sobre 17.1447, deslizándose un 0.39% en la sesión del viernes.
El Peso mexicano se fortalece ante los débiles datos laborales de EE.UU., las expectativas de una subida de tasas de la Fed disminuyen
Con base en información proporcionada por la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, las nóminas no agrícolas cayeron en 23.000 durante julio, decepcionando el incremento de 80.000 posiciones estimadas por el consenso de analistas y ubicándose por debajo del aumento de 20.000 puestos registrado en el mes anterior.
Ante este resultado, las probabilidades de una subida de 25 puntos básicos de la tasa de interés por parte de la Reserva Federal han disminuido al 46% desde el 55% observado previo a la publicación de los datos laborales. De igual forma, el Índice del Dólar (DXY) retrocede un 0.38% el día de hoy, llegando a mínimos del 15 de junio en 99.41.
Por otro lado, el Banco de México (Banxico) cumplió con las previsiones del mercado al no modificar la Tasa de interés Interbancaria a un día el jueves y mantenerla en 6.50%. De igual forma, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) anunció el día de hoy que la inflación general anual se ubicó en 3.12%, con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) de México incrementándose un 0.3% mensual, en tanto que la inflación mensual fue de 0.27%.
En este contexto, el Peso mexicano extiende su repunte por quinta jornada consecutiva, en tanto que el USD/MXN pierde un 0.39% el día de hoy, alcanzando mínimos del 18 de febrero en 17.0924.
El USD/MXN estableció una resistencia en 18.1651, máximo del 31 de marzo. La siguiente resistencia clave está en 17.6768, punto pivote del 24 de junio en convergencia con el retroceso al 50% de Fibonacci. A la baja, el soporte más cercano se encuentra en 17.0865, mínimo del 18 de febrero.
Gráfico diario del USD/MXN

El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.