El gobernador de la Reserva Federal (Fed), Christopher Waller, dijo el viernes que no espera apoyar un cambio en la tasa de política en el corto plazo, y agregó que el resultado dependerá en gran medida de la duración del conflicto en Irán, según Reuters.
"El mercado laboral está en equilibrio y ya no es la principal preocupación para determinar la trayectoria de la política."
"Se debería eliminar el sesgo de relajación del comunicado, aunque no se está abogando por una subida en este momento."
"Preocupación por el aumento de las expectativas a medida que el fallo de la Fed en la inflación entra en su sexto año."
"Si las expectativas comienzan a desanclarse, no dudaría en apoyar una subida de tasas."
"La inflación corre el riesgo de volverse más persistente, con presiones de precios que se están ampliando."
"Hasta ahora, los altos costos de la energía no han afectado al consumidor."
El Dólar estadounidense mantiene su fortaleza tras estos comentarios. Al momento de la publicación, el Índice del Dólar subía un 0.2% en el día a 99.38.
La política monetaria de Estados Unidos está dirigida por la Reserva Federal (Fed). La Fed tiene dos mandatos: lograr la estabilidad de los precios y fomentar el pleno empleo. Su principal herramienta para lograr estos objetivos es ajustar los tipos de interés. Cuando los precios suben demasiado deprisa y la inflación supera el objetivo del 2% fijado por la Reserva Federal, ésta sube los tipos de interés, incrementando los costes de los préstamos en toda la economía. Esto se traduce en un fortalecimiento del Dólar estadounidense (USD), ya que hace de Estados Unidos un lugar más atractivo para que los inversores internacionales coloquen su dinero. Cuando la inflación cae por debajo del 2% o la tasa de desempleo es demasiado alta, la Reserva Federal puede bajar los tipos de interés para fomentar el endeudamiento, lo que pesa sobre el billete verde.
La Reserva Federal (Fed) celebra ocho reuniones al año, en las que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) evalúa la situación económica y toma decisiones de política monetaria. El FOMC está formado por doce funcionarios de la Reserva Federal: los siete miembros del Consejo de Gobernadores, el presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York y cuatro de los once presidentes de los bancos regionales de la Reserva, que ejercen sus cargos durante un año de forma rotatoria.
En situaciones extremas, la Reserva Federal puede recurrir a una política denominada Quantitative Easing (QE). El QE es el proceso por el cual la Fed aumenta sustancialmente el flujo de crédito en un sistema financiero atascado. Es una medida de política no estándar utilizada durante las crisis o cuando la inflación es extremadamente baja. Fue el arma elegida por la Fed durante la Gran Crisis Financiera de 2008. Consiste en que la Fed imprima más dólares y los utilice para comprar bonos de alta calidad de instituciones financieras. El QE suele debilitar al Dólar estadounidense.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el proceso inverso a la QE, por el que la Reserva Federal deja de comprar bonos a instituciones financieras y no reinvierte el capital de los bonos que tiene en cartera que vencen, para comprar nuevos bonos. Suele ser positivo para el valor del Dólar estadounidense.