El USD/MXN avanzó en la primera parte del martes a un máximo diario en 17.73 para caer en la sesión europea a un suelo de seis días en 17.61. El par ha recuperado terreno tras la apertura americana, elevándose a la zona de 17.73, donde ahora opera ganando un 0.30% en el día.
El Índice del Dólar estadounidense (DXY) extiende su descenso tras el retroceso visto ayer. El índice cayó el lunes desde un máximo diario de 100.47 a 99.66, y hoy cede hasta un mínimo de tres días en 99.53. A pesar de este descenso, que le ha llevado a perder terreno contra la mayoría de sus contrapartes, el USD ha avanzado frente al Peso mexicano a la espera de dos eventos clave, la decisión de política monetaria de la Reserva Federal de EE.UU. y el inicio de las negociaciones por el T-MEC.
Mañana miércoles, la Reserva Federal de Estados Unidos anunciará su decisión sobre las tasas de interés. Se espera ampliamente que el banco central mantenga sus tipos sin cambios en el 3.75%, debido en gran parte a los temores de subida de la inflación ante la guerra en Oriente Medio, que está provocando un alza en los precios de la energía a nivel mundial.
Por otro lado, este miércoles se inician en Washington las conversaciones formales entre México y Estados Unidos para la revisión del T-MEC. El Secretario de Economía mexicano, Marcelo Ebrard, aseguró ayer que propondrá la permanencia del tratado y la eliminación de aranceles. Ebrard se reunirá con el Representante Comercial de EE.UU., Jamieson Greer, en una reunión en la que se prevé que se hablen de tres temas, cómo reducir la dependencia de los miembros del T-MEC respecto a otras naciones, definir de forma clara cuáles serán las reglas de origen de los productos comercializados y cómo asegurar las cadenas de suministro.
Con el USD/MXN apuntando al alza a corto y medio plazo, los indicadores respaldan más subidas a corto término. El Índice de Fuerza Relativa (RSI) de 14 días se sitúa por encima de 50 en el gráfico de una hora y está a punto de superar este nivel también en el de 4 horas, sugiriendo una extensión de la subida del Dólar en lo que resta de sesión americana.
Al alza, el USD/MXN encontrará resistencia inicial en 17.77, media móvil de 100 días en el gráfico horario. Por encima, la barrera principal estará en las proximidades de 18.05, donde está el techo de 2026 alcanzado el 9 de enero.
A la baja, el primer soporte aguarda en el mínimo de la semana pasada en 17.45. Un quiebre de este nivel apuntaría hacia el suelo de 21 meses alcanzado el 18 de febrero en 17.08.
El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.