El informe de BNY destaca que el deterioro del mercado laboral de la Eurozona se ha desacelerado, pero las condiciones no son lo suficientemente débiles para que el BCE considere una flexibilización. El informe señala que la fortaleza del Euro está endureciendo las condiciones financieras, y los riesgos para el sector exportador están aumentando debido a las presiones del tipo de cambio. El análisis también enfatiza los desafíos planteados por los impulsos fiscales y las posibles restricciones al gasto gubernamental.
"Las sorpresas a la baja en los datos preliminares de inflación de enero en Francia y los Países Bajos probablemente generarán más preguntas para el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) respecto a su evaluación de políticas. Con la evidencia actual, la política monetaria ya no está 'en un buen lugar', ni las condiciones son lo suficientemente débiles como para justificar un pivote adicional."
"Dado el riesgo de episodios periódicos de volatilidad en las relaciones comerciales de EE. UU., es probable que persista cierta debilidad estructural en las expectativas de crecimiento de la Eurozona. Pero esto ya es consistente con los desarrollos en el sector manufacturero, que continúa contrayéndose en términos de producción y mano de obra."
"Los desafíos para el sector exportador ya están presentes en la evaluación de políticas. Los riesgos a la baja en los precios derivados del tipo de cambio han aumentado, como se señaló en comentarios recientes, pero la demanda de servicios es mucho menos sensible a los tipos de cambio."
(Este artículo fue creado con la ayuda de una herramienta de Inteligencia Artificial y revisado por un editor.)