Volkmar Baur de Commerzbank señala que el Banco de la Reserva de Australia (RBA) está en modo de espera y observación tras tres subidas de tasas, evaluando cómo evolucionan la inflación y el mercado laboral. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de julio se moderó al 3.5%, pero no cumplió con las expectativas, con la inflación subyacente recortada estancada en el 3.6%. Espera un tono de línea dura en la reunión de septiembre, pero aun así duda de que sea probable otra subida de tasas.
"En las actas de la reunión de política monetaria más reciente, publicadas ayer, quedó claro que el Banco de la Reserva de Australia tiene la intención de adoptar por ahora un enfoque de espera y observación para considerar su próximo movimiento. Tras tres subidas de tasas de interés a comienzos del año, el banco se considera en una buena posición y quiere primero evaluar cómo siguen evolucionando la inflación y el mercado laboral."
"Aunque la tasa anual de inflación cayó al 3.5% en julio desde el 3.8% en junio, la previsión mediana del consenso, según Bloomberg, había anticipado un descenso al 3.3%. Esto probablemente se debió principalmente a que el componente de energía no resultó tan bajo como se esperaba."
"De cara al futuro, es probable que la caída de los precios inmobiliarios pese sobre el componente de vivienda de la inflación. Sin embargo, por el momento no hay señales de ello en las cifras actuales."
"Admitidamente, la próxima reunión del RBA no será hasta el 29 de septiembre. Para entonces se publicará otro informe del mercado laboral, y aunque las cifras del IPC de agosto no se publicarán hasta un día después, es probable que el RBA obtenga un adelanto durante la reunión."
"Por ahora, sin embargo, parece que el RBA tendrá que adoptar de nuevo un tono de línea dura el próximo mes para señalar su disposición. No obstante, seguimos sin creer que sea probable otra subida de tasas."
(Este artículo fue creado con la ayuda de una herramienta de Inteligencia Artificial y revisado por un editor. Más información.)