El USD/MXN opera en terreno positivo en la sesión del lunes, marcando un máximo del día en 16.9683.
Al momento de escribir, el USD/MXN se negocia sobre 16.9671, ganando un 0.28% el día de hoy.
De acuerdo con el reporte anunciado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la inflación anual de México fue de 3.26% en la primera quincena de agosto, reflejando un aumento de 0.10% en el Índice Nacional de Precios al Consumidor, respecto a la quincena anterior, al ubicarse en 145.393 puntos.
A la par, el Producto Interior Bruto (PIB) de México se expandió a un ritmo de 1.4% en el trimestre abril-junio y un 1.9% a tasa anual. Esta cifra decepciona ligeramente el 1.5% previo y previsto por el consenso de analistas.
Por otro lado, las tensiones geopolíticas en Medio Oriente se intensifican ante el incremento de las sanciones a Irán por parte de Estados Unidos. En este sentido, se espera que el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, anuncie más detalles sobre las acciones punitivas sobre Teherán, en lo que ha denominado como el “Día D económico”.
Ante este escenario, el Índice del Dólar (DXY) gana un 0.13% el día de hoy, llegando a máximos del 19 de agosto en 99.02 el día de hoy. El foco de los operadores se concentrará el miércoles en el Índice de Precios de Gastos de Consumo Personal y en el Producto Interior Bruto de EE.UU. preliminar del segundo trimestre, así como en el inicio del Simposio Jackson Hole.
En este contexto, el Peso mexicano opera en zona de pérdidas el día de hoy, mientras que el USD/MXN sube un 0.28% en el día, operando actualmente en 19.9671.
El USD/MXN estableció una resistencia en 18.1651, máximo del 31 de marzo. La siguiente resistencia clave está en 17.6768, punto pivote del 24 de junio en convergencia con el retroceso al 50% de Fibonacci. A la baja, el soporte más cercano se encuentra en 17.0865, mínimo del 18 de febrero.
Gráfico diario del USD/MXN

El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.