TradingKey - Según informes de prensa, diversas fuentes señalaron que la administración Trump ha dado un paso más en su presión sobre el personal de la Reserva Federal al iniciar formalmente un proceso de destitución contra la gobernadora Lisa Cook. Citando acusaciones no probadas de fraude hipotecario, la Casa Blanca emitió una notificación de justificación de causa a Cook, exigiéndole que responda a los cargos en un plazo de tres semanas.
Este es el segundo intento de Trump después de que su primer esfuerzo de destitución fuera rechazado por los tribunales el año pasado, lo que sin duda reavivará un tira y afloja legal sobre la independencia del banco central.
Según se informa, el detonante de este acontecimiento fue un fallo de 5 contra 4 de la Corte Suprema en junio. Por un lado, esta sentencia protegió la línea roja fundamental de la independencia institucional de la Reserva Federal: aclaró que el presidente no puede destituir a los gobernadores a su antojo y debe seguir el debido proceso, que incluye una "notificación de cargos y la oportunidad de responder", y que la destitución debe ser por causa legal, quedando la decisión final sujeta a revisión judicial, lo que niega categóricamente la facultad del presidente de destituir sin causa justa.
Por otro lado, sin embargo, la Corte Suprema no se pronunció sobre el fondo de la veracidad o falsedad de las propias acusaciones, sino que se limitó a devolver el caso por motivos de procedimiento, lo que de hecho deja margen a Trump para proceder con la destitución siguiendo el proceso requerido.
Cabe señalar que las acusaciones contra Cook han tenido un fuerte trasfondo político desde el principio.
El acusador, Bill Pulte, es un aliado clave de Trump que, durante su mandato, presentó reiteradamente denuncias penales contra los opositores políticos del presidente. Sus prácticas de contratación politizadas durante su breve periodo al frente de una agencia de inteligencia ya habían sido objeto de escrutinio bipartidista.
Hasta la fecha, Cook nunca se ha enfrentado a ningún procesamiento penal por estas acusaciones y ha negado sistemáticamente cualquier mala conducta. Según Cook, la esencia de este intento de destitución es una represalia política, derivada de su negativa a ceder a las presiones políticas para recortar los tipos de interés y de su insistencia en formular la política monetaria de forma independiente.
Desde el punto de vista legal, sigue siendo muy difícil que Trump logre destituirla esta vez. El año pasado, tanto el tribunal de distrito como el tribunal de apelaciones de circuito rechazaron la decisión de destitución, bajo la lógica fundamental de que el diseño institucional de la Reserva Federal es inherentemente independiente del poder ejecutivo, y de que el desempeño de las funciones de los gobernadores no se rige por la agenda del presidente. A continuación, el tribunal entrará en la fase de juicio sobre el fondo para analizar directamente si las supuestas acusaciones de "fraude hipotecario" son ciertas y si constituyen una "causa justa" para la destitución.