El AUD/JPY pone fin a su racha de tres días al alza y cotiza en torno a 111.30 durante las horas asiáticas del viernes. El cruce de divisas se deprecia mientras el Dólar australiano (AUD) pierde terreno, impulsado por un repunte de la demanda global de activos refugio. La escalada de las tensiones en el Estrecho de Ormuz ha sacudido la estabilidad del mercado, avivando un amplio escepticismo sobre si esta vital ruta marítima reabrirá pronto.
Mientras tanto, las últimas cifras comerciales de China presentan un panorama económico mixto que podría tener importantes implicaciones para Australia, dada la estrecha relación comercial entre ambas naciones. La balanza comercial de China de junio en términos de Dólares estadounidenses se situó en 112.5 mil millones de dólares, superando las expectativas de 107.0 mil millones de dólares aunque por debajo de la cifra previa de 125.62 mil millones de dólares. En términos de Yuan chino, el superávit comercial se amplió a 767 mil millones, superando los 740 mil millones estimados, pero por debajo de la lectura anterior de 859.05 mil millones. Las exportaciones de julio crecieron un 23.9% interanual frente al aumento del 27% de junio, mientras que las importaciones se expandieron un 27.5% en el mismo periodo, moderándose desde la tasa de crecimiento previa del 36%.
Los estrategas de FX de Rabobank siguen viendo margen para un mayor endurecimiento del RBA, argumentando que "aún existe el riesgo de una subida más de tipos este año en noviembre." Señalan que "el mercado esperará que la reunión de política monetaria del RBA del 11 de agosto aporte más claridad sobre los riesgos de subida de tipos," especialmente a la luz de las cambiantes expectativas sobre la trayectoria de la política monetaria. En este contexto, Rabobank mantiene "un sesgo alcista moderado para el Dólar australiano a 12 meses.
A pesar de estas presiones, el cruce AUD/JPY podría recuperar tracción a medida que el Yen japonés (JPY) cede parte de sus recientes ganancias. Esas ganancias iniciales fueron impulsadas por la intervención cambiaria conjunta de Tokio y Washington, lo que ha alimentado la especulación de que las autoridades podrían intervenir de nuevo.
Sin embargo, el rápido retroceso del JPY pone de relieve el escepticismo persistente sobre si la intervención oficial puede superar su debilidad estructural, una debilidad arrastrada continuamente por amplios diferenciales de tipos de interés, crecientes preocupaciones fiscales y unos costes de la energía y de las importaciones obstinadamente altos.
Los analistas de ING sostienen que el reciente episodio de debilidad en las principales divisas asiáticas podría haber sido un detonante clave para la acción oficial en el par Dólar estadounidense/Yen japonés. Señalan que "las fuertes caídas del Yen japonés, el Won surcoreano y el Dólar taiwanés podrían haber sido una de las razones por las que el Tesoro de EE.UU. intervino en el USD/JPY," y sugieren que la medida "podría estar bien sincronizada si la Fed no sube tipos y el Dólar cae," alineando potencialmente la dinámica de la política monetaria con los esfuerzos por estabilizar el Yen.