TradingKey - El 29 de julio, hora de la costa este, la Reserva Federal anunció su decisión sobre los tipos de interés de julio. El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) votó 9 a 3 a favor de mantener el rango objetivo de los tipos de los fondos federales sin cambios entre el 3,5% y el 3,75%, en consonancia con las expectativas generalizadas del mercado.
Cabe destacar que en esta reunión se registraron, de forma inusual, tres votos disidentes en contra de mantener los tipos de interés sin cambios, lo que representa la primera vez desde 2016 que la Fed registra tres votos en contra en la misma dirección en una sola decisión de política monetaria.
Los tres disidentes fueron la presidenta de la Fed de Cleveland, Beth M. Hammack, el presidente de la Fed de Minneapolis, Neel Kashkari, y la presidenta de la Fed de Dallas, Lorie K. Logan, quienes abogaron de forma constante por una subida de tipos de 25 puntos básicos.
Antes de la reunión, el mercado esperaba ampliamente que Hammack y Logan votaran a favor de una subida de tipos, ya que ambas habían pronunciado recientemente declaraciones de un claro tono restrictivo (halcón). En concreto, Logan abogó por un incremento moderado del tipo de interés de referencia para equilibrar las perspectivas y los riesgos, mientras que Hammack afirmó explícitamente que la Fed podría tener que considerar una subida de tipos.
Sin embargo, el hecho de que Kashkari se sumara a esta postura sorprendió por completo al mercado, lo que indica que el ala restrictiva (halcón) es más amplia de lo esperado y que la resistencia a la que se enfrentó Warsh dentro del comité para mantener los tipos estables fue mayor de lo que los analistas externos imaginaban.
Los análisis de mercado sugieren que, si otros funcionarios se unen a Hammack y Logan, las bolsas y los mercados de bonos podrían reaccionar negativamente, ya que los inversores interpretarían esto como una señal de que el banco central se inclina por subir los tipos de interés.
A continuación, la atención se centrará en la rueda de prensa del presidente de la Fed, Kevin Warsh. Durante los últimos dos meses, Warsh ha prometido reiteradamente restablecer la estabilidad de precios, subrayando que la Fed tiene una responsabilidad innegable en lo que respecta a la inflación.
Dado que la Fed ha optado por mantener su postura sin cambios en esta ocasión, la atención se centra ahora en por qué Warsh dejó pasar esta oportunidad de cumplir su promesa mediante una subida de tipos, y qué condiciones exactas se necesitarían para obligarle a actuar. Cabe señalar que, durante la última reunión de la Fed, el conflicto entre Estados Unidos e Irán parecía estar atenuándose, mientras que ahora el conflicto ha vuelto a estallar en Oriente Medio.
Por otro lado, se deberá prestar atención a los detalles del debate de los responsables de la política monetaria sobre si subir o no los tipos, reflejados en las actas de la reunión de julio, que se publicarán el 19 de agosto. En un contexto de enfriamiento de la inflación en junio, pero con un aumento de los precios de la energía debido a la situación en Oriente Medio, se espera que el debate sobre la ventana para una subida de tipos en septiembre continúe intensificándose.