Molly Schwartz y Christian Lawrence de Rabobank analizan la última decisión del Banco de Canadá (BoC), señalando que los responsables de la política mantuvieron la tasa de interés a un día en 2.25% en junio. Destacan los riesgos continuos derivados de los altos precios de la energía y la inflación prolongada, junto con una recesión técnica. Argumentan que la debilidad estructural en el consumo de bienes duraderos y la inversión limita el alcance de las subidas, y esperan que la tasa de política se mantenga en 2.25% hasta fin de año a pesar de la valoración del mercado.
"El Banco de Canadá publicó su decisión de mantener la tasa de política a un día en 2.25% en la decisión del 10 de junio."
"La economía canadiense aún enfrenta el riesgo de que los altos precios de la energía se transformen en un entorno de inflación prolongada, mientras que una recesión técnica alimenta temores de una debilidad económica más profunda."
"Aunque Macklem y Rogers fueron reacios a reconocer la gravedad de la reciente recesión técnica, creemos que la debilidad persistente en el consumo de bienes duraderos y la pobre inversión fija bruta son indicativos de una debilidad estructural que no puede asimilar una subida en este momento."
"Esperamos que el Banco mantenga la tasa de política en 2.25% hasta fin de año, mientras que la curva OIS sugiere que los inversores están valorando una subida."
(Este artículo fue creado con la ayuda de una herramienta de Inteligencia Artificial y revisado por un editor.)